![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
#1
|
||||
|
||||
|
Pues eso, que ayer en Tabarca, como siempre y una vez más, a eso del mediodía se levantó algo de rasca. Viento de +/- Sur, fuerza 4 según los pelos del cogote.
Estábamos fondeados al resguardo, detrás del puerto de la isla con fondo de posidonia y muy poquitas calvas de arena. A eso de las 15:00 h., estando todos embelesados observando las maniobras de un yate que tenia el fondeo enrocado, observo que un velero azul, de unos 35 pies, que estaba a nuestro estribor ya no está. Pero no es que se haya marchado, es que estaba garreando a una velocidad de 2 nudos, vamos, a “toa leche”. Naturalmente que los “habitantes” del velero estaban todos en tierra tomándose su arrocito. El velero en cuestión fue a parar contra un catamarán de unos 40 pies que estaba a sotavento, con la consiguiente alarma de toda la tripulación del cata. Mención especial para el patrón del catamarán, que tras quitarse al velero de su proa lo fue llevando por todo el costado de babor y lo amarro a su popa, lo que evitó que el velero acabase en la playa del Postiguet de Alicante sin tripulación. Pues en mitad de toda la movida del velero y el cata, vemos que un yatazo de unos 40/50 pies que también estaba a nuestro estribor se viene contra nosotros, borneando como un poseso. Argggg, todos en pie a buscar las defensas (para que, con ese monstruo que nos viene no servirían de nada) Encima del yate estaba un chaval de acento marroquí, con un móvil en la mano llamando a todo trapo al armador del barco, que estaba, como no, en la isla tomándose otro arrocito. El yate llega a unos dos metros de mi barquito y frena, uffff. Tengo tiempo entonces de mirar la cara desencajada del chaval que me dice –no me cogen el teléfono, que hago- y a continuación el yate se marcha hacia atrás otros tantos metros. Se me vuelven a bajar todos los órganos de mi cuerpo a su sitio y ya sin problemas de abordaje veo el panorama a mi popa: Los del catamarán peleando con el velero azul para que no golpee su costado. El yate que casi nos aborda, garreando va y se mete un leñazo contra el otro yate que tenia el ancla enrocada, total un sin dios de tres pares. Poco a poco fueron llegando, primero los tripulantes del velero, que en menos de un minuto salieron cortando (imagino que por el sofoco) y más tarde los dueños del yate, que, más tranquilos, fueron a buscar un nuevo fondeadero. Pues eso, que todo este “sarao” se monta cada dos por tres en la famosa isla de Tabarca y digo yo que hasta cuando no le va a entrar en la mollera a los patrones de los barcos que estos no se pueden dejar fondeados y sin cuidado en un fondeadero tan inseguro, concurrido y con una climatología tan cambiante. Se que el arroz a banda, caldero (sorry murcianos) y arroces de bogavantes están muy ricos, pero tanto como para perder un barco?? Nosotros, mientras tanto, vamos acumulando anécdotas, que si no fueran por lo peligrosas que son para algunos, además de divertidas son gratis. Moraleja, cuando desembarques en Tabarca y no quieras que te siente mal la comida, deja siempre alguien encima del barco, con experiencia y las llaves del motor (leches!) Disculpas por el rollo y si habeis leido hasta aqui unas y si no tambíen.Saludos ![]() ![]() ![]()
__________________
![]()
|
| Herramientas | |
| Estilo | |
|
|