Clásicamente se ha dicho que cruzar el Atlántico desde Canarias al Caribe era poco menos que un juego de niños. Que conste que eso no lo diría yo jamás de los jamases, ya que los hay que tener bien puestos para estar un montón de días sin tocar tierra (y sin verla) en un trayecto tan largo.
Pero me surgen dudas acerca de que sea tan fácil cruzar en sentido inverso debido a las corrientes, meteorología más adversa, etc. Aparte del blog que no ha mucho nos recomendó un cofrade que no recuerdo en éste momento, ¿alguien podría aportar su experiencia?
VENGA; QUE YA CASI ES LA HORA DE TOMAR UNA CERVEZA (con tapa, of course)


