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Antiguo 03-08-2009, 15:32
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Besuguete Besuguete esta desconectado
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Predeterminado La loca vuelta al mundo de editorial Juventud

El otro día vi en una tienda el libro “La vuelta al mundo sin prisas”, de un tal Kart Schmidt, alemán instalado en España. Está editado por Editorial Juventud (2008). Lo adquirí sin saber que estaba tirando 19 euros a la basura.

No es la primera vez que Editorial Juventud me defrauda. Ya me engañaron cuando reeditaron una serie de artículos publicados en Skipper, sin advertir que así hacían, por lo que compre un libro que ya había leído. Eso es un fraude.

Pero en esta ocasión la cosa va más allá. Publican una novela de navegación ficción haciéndola pasar por hechos reales. Es mi opinión basada en muchos detalles que dejan ver que lo que se relata es falso, o tiene una base de verdad ilustrada con fantasías de quien no sabe exactamente lo que es el mar. A continuación, detallo unos ejemplos en los que justifico mi juicio.

Lo primero que me desconcierta es el Prólogo. Lo firma un tal Julio Feo que no sabemos quién es, aunque escribe como si fuera el mismísimo Tabarly. Como ese nombre me recordaba algo, he buscado en internet y me he encontrado: “Julio Feo, ex secretario general de la Presidencia en tiempos de Felipe González”. No sé si será el mismo, pero ya me cuadra.

Voy al grano. Schmidt nos habla de una fiesta en Formentera: “Tiempos de Franco…Todos, la policía incluida [se refiere a la Guardia Civil], habían emprendido un viaje alucinógeno en el país de la Hierba [sic]” (p. 24). Sólo un absoluto indocumentado que habla por boca de ganso, puede narrar esa historieta en la que la Guardia Civil se flipa con hierba, en una reunión de hippies, en “tiempos de Franco”. No es ese asunto náutico, pero es significativo del tono del libro.

Más adelante nos habla de una reparación de urgencia con viento de “35 nudos”, “una gran ola se había llevado por la borda el piloto automático”, la génova desenrollada y gualdrapeado, el barco “a la deriva” y nuestro héroe subido “al tope del mástil” (¿unos 15 m?) para arreglar la driza del foque: “conseguí cortar el cabo y desatornillar y volver a atornillar el enrollador… debí de pasar unas cinco horas en el mástil” (p. 34). En la marina clásica, un castigo que podía acabar en la muerte del reo, era hacerle subir al tope del palo y dejarlo allá un tiempo. El reo podía atarse al palo, pero el problema no era sólo caer, sino resistir el movimiento. Si encima debía hacer bolillos…

En la página 48, Schmidt explica, divertido, cómo se disfraza de militar de opereta español, con prendas de broma, y de esa guisa camela a una guarnición Tunecina. En muchos momentos de su libro está presente ese sentido innato de la superioridad germana - que tanto dolor ha causado a lo largo de la historia - y aparecen turcos, tunecinos o españoles como tontos del bote. Sin embargo, más adelante habla con gran deferencia de un general argentino con nombre alemán, con el que se tropieza, que es evidente es un nazi reciclado, de los muchos que huyeron a Argentina. En este mismo sentimiento de prepotencia germánica, nos dice que cuando dejan Puerto Madryn (Argentina) dónde han conocido tres bellas damas, “las tres chicas estaban en el muelle diciéndonos adiós con sus pañuelos”. Y es que las tres bellezas argentinas pasaban escasez, hasta que les visitó un teutón cincuentón, de barriga cervecera y piel tirante rosada.

En Tierra de Fuego, “un enorme león marino” (p. 109) se le sube en varias ocasiones en el barco y se percata de que “no había roto nada”. Un “enorme” león marino fueguino puede pesar 350 kilos, ¿se puede creer alguien que un animal de ese peso puede saltar limpiamente sobre la cubierta de un yate, salvando los guardamancebos, deambular por la cubierta, y volver a saltar al agua, por dos veces, sin romper “nada”, aunque el yate sea alemán de pura cepa?

En las páginas 120 y 121, va a fondear y se queda sin motor. Con viento de 30 nudos, “navegamos en contra del viento con un pequeño tormentín. Lo conseguimos”. ¿Qué entenderá Schmidt por “pequeño”, por “tormentín” y por “navegar”?

El tal Schmidt dice que toca la guitarra, y el acordeón, y que canta muy bien. No hay ocasión en la que no cite sus habilidades musicales para seducir gráciles doncellas de todo el planeta, que se pirran por la carne musical germana. Pero no se trata de un simple cantautor. Schmidt se considera un Paco de Lucía, un Joan Manel Serrat… Nos dice en la página 131: “Al día siguiente se me ocurrió escribir una canción a Ushuaia. La canté en una fiesta, fue un éxito y más tarde la adoptaron como canción de la ciudad”.

En las páginas 134 y siguientes, visita el Cabo de Hornos. Pero no como todo bicho viviente, sino que ¡da tres vueltas a su alrededor y encima desembarca para dejar correo a los fareros!: “Navegamos alrededor del Cabo de Hornos por tercera vez en el mismo día. ¿Quién iba a creerse algo así cuando volviéramos a la civilización?” Está claro que E. Juventud. De una tacada, tres pasos del Cabo de Hornos. El relato de las maniobras de tiovivo en los “rugientes 50”, no tiene desperdicio y es tan disparatado como sugiere este texto.

En Tierra de Fuego tiene bastante alimento y bebida. Cuando se le acaba el agua no hay problema, porque “en muchos fondeaderos hay cascadas, de las que con un embudo grande y una manguera de doscientos metros podemos repostar”. ¡Un embudo grande y doscientos metros de manguera! Con quinientos metros de manguera y un embudo enrome sería más fácil, ¿no?

Nos dice de Puerto Edén (Chile): “Cincuenta casas de madera de diferentes colores construidas directamente sobre el agua” (p. 162). Sin embargo, las casas de Puerto Edén no están en absoluto sobre el agua, sino en sólida tierra. Todas ellas. Algunas pintadas, otras no.

No sigo para no aburrir.

Visto lo visto, ¿no se nos estará preparando el lanzamiento de un nuevo líder de la opinión náutica española?, ¿no habrá en el aire alguna subvención para la que se está forjando un destino?,... ¿será simplemente que los gestores de Editorial Juventud chochean? El tiempo dirá. Por lo pronto, yo he tirado 19 euros a la basura.
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5 Cofrades agradecieron a Besuguete este mensaje:
ALSEDON (04-08-2009), Chukrut (03-08-2009), Iñaki/Sinvergüen (03-08-2009), jemabla (28-12-2011), papageno (05-08-2009)
 

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