¡¡Pues claro!! ¿¿Qué esperabas?? Eso es lo normal, que a un padre no le gusta nunca el novio de su hija.
Mi padre, según aparecía el susodicho por la puerta, levantaba la vista del periódico, miraba despectivamente, y continuaba la lectura, como si hubiera entrado el hombre invisible... Y el pobre aguantó cuatro años, debía estar de un enamorao...
De todas forma, Kumi, tienes bastante morro... No haberte hecho rasta!!! Ahora los niños bien no te gustan, claro!! A saber, qué novio te gustaría a ti...
Tranqui y confía, todo saldrá bien, ya lo verás. A mi la estrategia de Cuarteroni es la que me parece más eficaz de cuantas se han dicho...

