Antoniv, evidentemente el laminar el exterior es un rollo y una pesadez, sobre todo para logar una terminación lustrosa, pero te ahorras muchos disgustos y trabajo con el mantenimiento, ya que el contrachapado es muy débil a la abrasión, por lo que es recomendable en cualquier barco, pero especialmente en un barco de orza abatible y que llegará a la playa y costa habitualmente. Incluso en el tingladillo moderno se aplica una capa al menos en la obra viva para evitar que la madera sufra. De ahí que también sea recomendable aplica una capa de fibra en la cubierta, pues los humanos sí que somos abrasivos con nuestras suelas

. Claro que es solo una opinión, pero piensa en el primer roce un poco curioso que des al casco. También se logra otra ventaja a nivel de resistencia, pero creo que en este caso no tiene importancia.

