Bricol, Geronimo unas


La prueba del imán ha sido un uso generalizado que se ha utilizado para intentar verificar que no te estaban dando gato por liebre. Pero esta prueba, a los que muchos se han aferrado, tiene sus limitaciones:
En líneas generales lo aceros inoxidables austeníticos, a los que pertenecen nuestros queridos 304 y 316, tienen la característica de no ser magnéticos, no obstante, son sometidos a procesos de laminación en frio y en este proceso pueden adquirir características magnéticas.
Hay que tener en cuenta que el acero inoxidable es uno de los materiales que más se reciclan y el grado de magnetismo que pueden desarrollar dependerá del tipo de aleación. No obstante, si le pones el imán y no se adhiere pues .... prueba superada.



