Yo me estrené, por estas fechas, hace ya tres años, en una travesía del Port Balis a La Manga. Salimos la primera semana de enero, no tengo a mano el cuaderno de bitácora, y fue una travesía maravillosa, pese a que a la altura de Gandía se nos fue la transmisión. Estrenábamos el barco. Mar en calma y poco viento, salvo en el delta, con un F-5 "a chorro" y dos rizos tomados. Por las noches, algo de frío, pero antes de entrar de turno, el saliente te dejaba preparado un buen termo de café y galletas. En fin, que me emociono al recordar. Mi estreno de patrón, de armador y de "trapero". Cinco tíos entre los 27 y los 65 años, este último un hispano-holandés, residente en Francia, que bebía ron como si estuviera en el Caribe. Y sin el miedito que da, luego, la experiencia. Navegar solos, sin cruzarnos con nadie durante horas y horas...

El festival de luces de las plataformas de carga y los petroleros aguardando. En fin. Estos días han debido ser maravillosos en el viejo mar. Lástima de vida laboral, tan tierra adentro.