Dieciocho meses de trabajo, remodelación completa, kilos de epoxi, metros y metros de cable, barnices en plan industrial, acetona en bidones, guantes -un montón- dinero mejor no sumar... Pero al final ya esta. Esta mañana tempranito, con el estómago encogido repasando mentalmente si todas las abrazaderas estarían bien apretadas, si todas las juntas harían lo que tienen que hacer, lo hemos botado. A los que habeis pasado por ese trance, que os voy a contar, y a los que no, pues eso, muchos nervios y una inmensa ilusión cumplida.
Al final todo estupendo y el barco (vuestro barco) esta amarradito en el puerto de Aguadulce.
Espero que os dejeis caer por alli. Ahora necesito experiencia (mucha) y buenos amigos con los que compartir mi ilusión. Brindo por La Taberna que me ha acompañado y me ha resuelto dudas durante todos estos meses de duro trabajo.
Ah, fotos del chaval de 35 años, cuando resuelva unos problemillas de la capacidad del buzón.