Lo que está claro es que si hay un comensal exigente, ese es un niño. Y lo más gratificante es verles disfrutar en la mesa, ellos no engañan.
Mi madre a veces me pone de los nervios, se ha jubilado este año y los nietos suelen comer a menudo en su casa. Ella es de las que se sienta a darles de comer cuando pueden comer solos y empieza su personal retahíla: Mario, deja el agua y come, Hugo no te eches más tomate y come, y lo peor, las comparaciones ¿ves Mario? hugo es el mejor te está ganando.
¡¡MAMA POR DIOS QUE ESTÁN COMIENDO NO COMPITIENDO!! Además ¿qué prisa hay? ellos están de vacaciones, tu jubilada, no teneis nada que hacer después salvo echar la siesta... déjales coñe. Y lo bueno de mis sobrinos es que encima son de cuchara, les gusta las lentejas, los potajes, y si le dan a elegir de postre entre un flan petisui o similar no lo quieren, piden manzana o melon ¿qué más se le puede pedir a crios de 5 y 6 años?
Yo prefiero verles reir, me encanta, siempre dentro de un orden, que cojan la cuchara como quieran, o que cojan con los dedos, tiempo tendrán de averiguar el manejo de una pala de pescao. Y lo mejor, siempre que tengo tiempo les meto conmigo a cocinar, se divierten haciendo pizzas o bizcochos que luego una vez horneados les pongo chispiturris de esos de decoración y siropes pa que los decoren a su antojo, sabiendo que no es solo un juguete sino que se lo van a comer y tienen en cuenta qué les gusta más. En fin... benditos niños, y como tu dices hay cosas que no cambian y espero que siga así por mucho tiempo


, a todo

Uhmmm interesante... tomo nota para probarlo la próxima vez. ¿algún vinagre en especial?
