Hace un par de años me atrevía a opinar sobre el proyecto del Cofrade Victoria,que celebro haga una lectura tan positiva de su experiencia, para indicarle que ni barco, ni tripulación, me parecían la opción más adecuada para sobrecargarlo hasta la badera y lanzarse al océano,
Y los acontecimientos vividos por nuestros amigos del victoria, te dan la razón. A tí y a otros que opinaban lo mismo. Afortunadamente, no hay nada grave que lamentar. Me alegro y mucho. Yo también hace 35 años, tuve ese atrevimiento y osadía, rozando con lo temerario. Pero eso lo sé hoy, con mucha mas experiencia. No volvería a hacerlo en las mismas condiciones.
Hoy sé que tuve mucha suerte.
Pensemos sobre estas cosas.
saludos, amigos
