Es que me parto!!, aquí en mi puerto, de titularidad privada por gracia de una concesión administrativa, y bajo la tutela de la Junta de Andalucía, hace unos años, llegó un individuo que convenció a los dueños de la concesión de que había que hacer un puerto pa ricos. Pues nada, prepararon un plan para tropecientos amarres de yates, y a los de toda la vida nos empezaron a despreciar más aún si cabe. Como al idiota iluminado

le pilló de repente la crisis (había entonces muchas cabezas con luz artificial ) pues se torció el tema, ya que incluso iba a quedarse el bancaja

con dicho puerto, y una obra que iniciaron en la ladera de nuestra querida montaña con ascensores (descensores, vamos) que iban a conectar los apartamentos flipantes con vistas al mar con el puerto. Los dueños de los amarres pensaron que ibamos a ser millonarios ( yo no). La obra se quedó parada, la montaña horadada, el bancaja se fue a la m. el iluminado se le ha ido apagando la luz y yo soy muy feliz en mi puerto de Aguadulce con la gente de siempre y los transeuntes que son siempre bienvenidos.