Tabernero, por favor, una ronda para todos!
Por abrir la puerta de este gran establecimiento, tan prontamente, ponga por favor una ronda de su mejor ron a todos los cofrades.
Aquí se presenta un novel de Barcelona, solo con alguna experiencia en dinghie (que disfruto alquilando desde hace unos veinte años pero solo de manera ocasional, en verano) y escasísimo conociemiento de lo que implica la navegación, adquirido como afortunado grumete cuando he tenido ocasión en veleros de amigos y familiares, ya fuere como acompañante en regatas y aperitivos varios; o en alguna travesía a Baleares.
¡Salud!
|