Cita:
Originalmente publicado por mazatlan
Sin desmerecer para nada el arrojo de Pepe y con el deseo por todos compartido de que, en sus especiales circunstancias pueda ver cumplido sus sueños, seamos serios, o al menos tan serios como lo es el mar, y reconozcamos que esa nos es precisamenye la forma más rigurosa de organizar una travesīa atlántica, sobretodo si cuentas con que, si van mal dadas, alguien tendrá la responsabilidad a ir a por tí arriesgando vidas y empleando medios materiales.
Viendo los inocentes arraigos de la jacia en los cascos, el dimensionado de la maniobra en general, h añadiéndole ahora la gráfica descripción de la prcedencia de su avituallamiento y acastillaje, uno se da cuenta que la cuestión no va ya tanto de mayor o menor arrojo, que de conciencia y conocimiento de lonque signfica poder navegar o no en cada una d las condiciones que se puedan presentar en alta mar.
Digo ésto porque sí bien puede admitirse que se vea con inconsciente simpatīa ese reto, ya no está tan bien que se censure que otros antes de partir, quieran tenerlo todo bien atado y requeteatado. Es simplemete un ejercicio d rigor y responsabilidad del que, sin ánimo de criticar, Pepe va faltado.
Mis mejores deseos para su travesīa. 
Saludos cordiales 
|
Ahora necesitamos ir guiados por plotters, GPS, radiobalizas por si nos undimos, radios para comunicarnos, teléfonos por si necesitamos hablar con no sé quien,, balsas para no morir en el intento, bengalas para que nos vean, recepción de meteo por si vienen vientos, etc, y si no, te critican. Los primeros y no tan primeros navegantes que dieron la vuelta al mundo o simplemente cruzaron el Atlantico iban con una carta, compàs y sextante, y las embarcaciones no es que fueran precisamente barcos de 50 pies convelas automáticas i maquinillas autocazantes. No digo que todo el mundo haya de ir así, pero dejemos que que la gente viva su vida como le apetezca, y que conste que yo soy de los de GPS