La ilusión de estrenar un barco es totalmente respetable, y si no se llevara a cabo, con la cantidad de barcos usados que se ofrecen en la actualidad, no quedaría un solo astillero abierto.
Aún así no comparto en absoluto que un barco usado acabe costando practicamente lo mismo que nuevo. Basta con hacer una pasada por “Top Barcos” y ver a que precios se ofrecen, antes de la bajada final, unidades de marcas como Preshing, Riva, Mangusta, Sunseker, con poquísimos años de antiguedad y posiblemente menos uso, -toda vez que los barcos muy usados dificilmente están a la venta-, y comparar con lo que su propietario pagó por ellos. La pérdida que encajarán cuando se vendan puede ser espectacular, todo ello sin perder de vista que algunas marcas y modelos siempre se cotizarán muy por encima que otras.
Otra cuestión difícil de encajar es un plazo de entrega de dos años en un producto que solo la ilusión del momento hace dar el paso de comprarlo.
A disfrutarlo!
Saludos cordiales

