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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#13
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25 mn separan Rivière-Sens de Pointe-à-Pitre. Una navegación costera: de
cabo en cabo. Dos millas al sur, teníamos la Pointe deu Vieux Fort. Nada más doblarla, tendríamos que poner un rumbo de marcado componente este, para ir rebasando Pointe Launay, Pointe Violon, Pointe a la Taste y Pointe de la Caspeterre. Desde allí, ya con rumbo norte, hacer las últimas 10 millas, con destino a la Marina Bas-du-Fort. Una travesía tranquila, con la salvedad de que nos enganchamos en uno de los palangres que hay frente Goyave, lo que nos hizo detenernos y tener que bucear un momento, para desenredar el cabo de la hélice. Esta vez no entraríamos a puerto. En la amplia bahía de Pointe-à-Pitre, hay dos posibilidades de fondeo. Una al W, protegidos por el islote de Cochons y otra al norte, al resguardo de Pointe Fouillole. Por cercanía a la marina, ya que a diario iríamos en el anexo, decidimos echar el ancla en el segundo. Durante la travesía, Diego me había comentado la posibilidad de no hacer la travesía desde Martinica hasta Venezuela, pues no las llevaba muy bien. Y ciertamente, tras la última desde San Bart a Deshaies, yo también albergaba mis dudas. Ante esta nueva situación y en vista de que llevar solo el cata hasta Venezuela, no me parecía la mejor idea (la maniobra no está pensada para la navegación en solitario), le puse un correo electrónico a mi amigo Manel (cofrade El Rezón de esta Taberna), para comentarle lo expuesto y proponerle si le enviaba un billete de avión y que se viniese. Estábamos en la primera quincena de Marzo, por lo que podría llegar antes de Abril y navegar un mes por el Caribe. Pero sus circunstancias personales no se lo permitían, así que me vi sin tripulación para retornar a Venezuela. En conversaciones que había mantenido con Manolo (iMystic), habíamos hablado de los respectivos planes de cada uno, en relación con nuestra estancia en el Caribe. Y nuestras ideas eran muy similares. Navegar otro año mas (2017) y volvernos o vender el barco allí mismo. Yo me inclinaba más por esta última, ya que mi intención, a la vista de que las personas de confianza, con las que yo suelo navegar, no iban a venir abordo en mucho tiempo, era bajar de eslora, para navegar en solitario o a lo sumo, con mi pareja. Con poca esperanza, una vez que Manolo me respondió negativamente, le puse un correo a mi amigo Ariel Rubira, un bróker de Mazagón, con el que ya había hecho los trámites para que me publicitase la venta del barco, de cara a que moviese el asunto. Realmente, ya estaba en el mercado, pero a un precio elevado. Y ese paso no era en vano, pues siempre habría alguien a la espera de que se le bajase el precio, para hacer una oferta. Mientras tanto, pensando en que los interesados, de haberlos, tardarían un tiempo en aparecer, seguíamos con nuestra rutina. En la Marina Bas du Fort, hay varios locales donde poder tomar copas y ver los partidos de Champions League. Los día que juega el PSG, no hay una mesa libre. Hay que andar presto y no dormir la siesta, si quieres pillar un sitio libre. Por la diferencia horaria, los partidos son a las 14:45'. Una hora estupenda para verlos con un mojito o un "cubata". También hay un buen supermercado, con el que llenar la despensa. Y aprovechamos para hacer combustible, que aunque se gasta poco, me gusta llevar el tanque lo más lleno posible. Visitamos con la neumática, la Rivière Salée. Un canal entre manglares, que separa las islas Grande-Terre, de Basse-Terre; las dos alas de la mariposa. Entre los canales, se vislumbraban posibles rincones, aptos para resguardarse de la llegada de un huracán. Pero soy de la opinión, que es preferible que no te pille allí ninguno. Mejor estar de vuelta en Europa o haber bajado a Venezuela, Trinidad, Colombia, Panamá .... incluso Granada. El citado canal, desemboca en el Gran Cul-de-Sac Marin (Basse Terre), un nombre casi similar al de Martinica. Se ve que no se calientan mucho la cabeza. Al llegar al final del canal, el mar se abre y te parece inmenso, pero apenas si navegan barcos por la zona, ya que está plagada de bajos y tampoco se ven lugares protegidos para el fondeo. Nuestro siguiente destino, siguiendo la costa hacia el este, sería Le Gosier, cuyo fondeo está protegido por un islote del mismo nombre, rodeado de un arrecife de coral. Un lugar bueno para bañarse. El pueblo no tiene mucho donde abastecerse, pero no falta la panadería. Incluso para el acceso a internet, en correos te dan una clave que vale solo durante 24 horas y su wifi no alcanza mucho más allá del poyete de la puerta. Continuando hacia levante, a seis millas está el Anse de Ste-Anne. Una barrera coralina, protege la bahía, en la que hay multitud de bajos. En el puerto de pesca, se puede dejar el dingui, para luego recorrer el paseo y la playa, que se extienden más de un kilómetro. El bullicio me recordaba nuestros pueblos costeros en verano. Y desde aquí, abandonaríamos Grande-Terre, para navegar hasta María Galante. Continuará ..... Salud y ![]()
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![]() El cruce del Atlántico y posterior estancia en el Caribe de El Temido lll (2014/2016) http://foro.latabernadelpuerto.com/s...d.php?t=145184 |
| 5 Cofrades agradecieron a El Temido II este mensaje: | ||
Juan St780 (25-04-2020), Pirata de Cuba (24-04-2020), POLIZON A BORDO (25-04-2020), Ppd3 (25-04-2020), snugle (25-04-2020) | ||
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