La justicia humana es siempre parcialmente injusta entre otras muchas cosas por su historicidad, todo lo que se juzga se juzga en un momento con todas las variables alterables influyendo que pueden luego desaparecer o transformarse. Llamamos justicia divina a la atemporal por eterna producida en ese abstracto en el que todas las variables se están sentadas y quietecitas.
Una regata podría y quizá debería tener un límite de presupuesto para los participantes, un número de... , una ... Pero si nos ponemos así, tendremos algo tan justo tan justo que no tendremos regata. Desde que te inscribes aceptas las reglas y sólo puedes reclamar sobre los errores en su aplicación y conforme a ellas. Pedir el cambio de las reglas a 100' de la llegada es como pedir operarse de fimosis cuando ya tienes familia numerosa especial, o sea, una petición viciosa.
Los no participantes hacemos conjeturas sobre si alguna de esas variables cambiara o se aplicara en otro momento, pero es porque nosotros estamos para sacarle el mayor jugo posible a esto, sabiendo que nadie va a cambiar, salvo en nuestra mente y en la barra de nuestro bar, el marcador del domingo.


