A medias ... compramos un vetusto LM-27 y nos hemos pasado el otoño e invierno en obras .Ha lijado , pulido , barnizado , pintado ... mejor que yo , que es cosa que detesto .Para mi la parte mecánica , eléctrica y marinera .Compré el barco con la idea de que me las tendría que apañar solo y sin expectativas de que le gustase ( cosa muy recomendable) .Pero se enganchó y lo que es reforma y decoración lo borda. La envidia del pantalán cuando la veían lijadora en mano, radial , taladro , o pintando la cadena ... a cambio me está llenando el barco de cachivaches decorativos ... pero se lo ha ganado.Hemos cambiado 4 veces de casa y siempre hemos estado a pie de obra , así que esto no deja de ser un juego( a nivel de habitabilidad)
Por contra , eso de que mantenga el barco aproado mientras subimos velamen o alineado mientras subimos cadena ( a pulso) , o el tranquillo del bichero al atracar .... ahí peca .Pero he quedado gratamente sorprendido.
Como anécdota decir que subí el barco en Sernau al otro lado de la Ría de Vigo , y "su fama" le precedió .Alberto le dijo al llegar ... ¡Ah , tu eres la que tanto trabaja...!

Y yo allí quedando como un pelele :-)