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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#1
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Abro este hilo con la intención de que aquellos cofrades que hayan tenido, o conozcan algún caso del que podamos aprender o sacar alguna experiencia, nos la cuenten.
Por suerte a mi nunca me ha pasado, pero conozco dos casos que me llamaron la atención. El primero lo explica el canario Paco Jiménez en su libro “Alegrías y desventuras de un navegante solitario” Estaba realizando el traslado de un velero desde Altea a Las Palmas, iban tres personas abordo, Paco, su hijo Franky y un amigo de este. Por el través de Almería pasaban a unas cuatro millas de la costa. Era de día, el mar estaba en calma, e iban a motor con el piloto automático puesto. Franky estaba sólo en la bañera y, cómo hacía mucho calor, decidió darse una ducha en la popa con el balde. El tirón del balde al meterlo en el agua le hizo perder el equilibrio y cayó al mar. El ruido del motor impidió que los tripulantes que estaban en el interior oyesen sus gritos pidiendo ayuda. Al cabo de un rato (unos 20 minutos) Paco se dio cuenta de que su hijo no estaba abordo. Al ver su bañador en la popa y que no estaba el balde, dedujeron lo que había pasado. Viraron 180 grados al tiempo que llamaban al 091 con el móvil. La policía avisó a la Guardia Civil, quienes al cabo de 30 minutos ya tenían a dos patrulleras sobre la zona. También avisaron por el canal 16 del VHF. Al cabo de dos horas estaban participando en la búsqueda las dos Strikers de la GC, otro velero y ellos mismos, pero Franky no aparecía. Cuando ya llevaban cuatro horas de búsqueda, vieron a una motora que hacía sonar insistentemente la bocina. Había encontrado a Franky totalmente agotado, a unos 200 metros de la costa intentando llegar a tierra a nado. El patrón, alertado por el aviso en VHF, estaba alerta, gracias a lo cual no le pasaron por encima. La explicación desde el punto de vista del náufrago es la siguiente: Cuando decidió darse una ducha se colocó en el faldón de popa y se pasó por la muñeca la gaza con que terminaba la rabiza del balde. Esto hizo que no pudiera soltarse cuando el balde le arrastró al mar. Vió cómo los barcos que le buscaban pasaron a menos de 100 metros de él, sin que le viesen. Unos días después Franky contó a su padre lo avergonzado que se había sentido al subir por la escalera del barco que le salvó, no tanto por el hecho de haberse caído al mar de una forma tan tonta, sino porque a pie de escala se encontraba la segundo de abordo, una señorita de unos venticinco años y un físico estupendo que lo observó de arriba abajo, desnudo, mojado y completamente helado. Podéis leer esta historia completa en esta página: http://www.noray.es/esp/datos.php?is...51-9&que=otros Pese al final cómico de la historia, Franky podía no haber sido encontrado, o no haber podido hacer a nado la cuatro millas que le separaban de la costa, no todos los navegantes somos jóvenes y tan buenos nadadores. Las enseñanzas que podemos extraer de este caso son varias: - La primera es que no hay que bajar la guardia por muy buen tiempo que haga. Aunque se me hace difícil recomendar el llevar arnés y chaleco con calma, es bueno recordar que una persona sola en cubierta y el piloto automático conectado son mala compañía. - Paco asegura que si Franky no se hubiera separado del balde, podría haberlo utilizado cómo ayuda de flotación y para levantarse sobre el agua en los momentos en las embarcaciones de rescate pasaron cerca suyo sin verle. - La fuerza del balde al llenarse completamente de agua, si navegamos a 5 o 6 nudos, siempre es superior a la fuerza de una persona. Si llevamos la rabiza atada a la mano, seguramente nos arrastrará, si no, perderemos el balde. Cuando tenga un momento os pongo la otra "historia" ![]() ![]() |
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