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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#11
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En nombre del armador y de toda la piña que compone la tripulación del Odiseas os quiero dar las gracias a todos por los comentarios y vuestro sincero apoyo.
Parece que la Regata Costa Vasca nunca ha sido propicia para este emblemático barco. En sus participaciones han sido varios los infortunios acaecidos: rotura de mayor, dos caídas de palo y en esta edición, el presunto final del barco. Ha sido un desafortunado accidente en un babor-estribor en el que otro barco no ha podido maniobrar y ha incrustado su proa contra nuestra amura de babor, rompiendo mamparos y afectando a toda la estructura del barco, con la suerte, si se puede decir, que al considerar inevitable la colisión, Juan Valdivia ha arribado ligeramente para evitarla, lo que ha hecho escorar un poco más el barco con lo que la agresiva proa ha impactado afortunadamente por encima de la línea de flotación, pero destrozando todo lo que ha encontrado a su paso hasta el winchie de babor. El impacto ha sido violento, su proa ha quedado incrustada y nuestro barco muy escorado y el agua entrando a chorro. En un primer momento nos hemos preparado para lo peor: el inminente hundimiento del barco. Finalmente, al sacar la proa de la hendidura, hemos conseguido adrizar el barco y escorarlo hacia la otra banda con la tripulación colgada y achicando el agua que llegaba hasta media pierna en la sentina. Con el boquete a unos escasos centímetros sobre el nivel de agua poco a poco nos hemos dirigido, acompañados en todo momento por una zodiac, hacia el salvador Traveling que nos esperaba por indicación de la Organización en el puerto del Marítimo. Ahora solo queda que los peritos evalúen la gravedad de la “herida”, pero el barco está muy tocado, deformado y en un estado deplorable, con una reparación (si fuese factible) complicada y con muy pocas garantías de que este barco vuelva a las andadas, animando las regatas, tanto en la lucha cuerpo a cuerpo con otros barcos como con las alegres canturriadas de su tripulación a los sones de la guitarra de Alejandro. Pero de nuevo el Ángel de la Guarda ha estado con nosotros, el barco está herido de muerte, pero la tripulación ¡ni un rasguño! Muchas ilusiones y buenos momentos se van con este barco, pero volverán con su himno: Resistiré erguido frente a todo Me volveré de hierro para endurecer la piel Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte Soy como el junco que se dobla pero siempre Sigue en pie Resistiré para seguir viviendo Soportare los golpes Y jamás me rendiré Y aunque los sueños se me rompan en pedazos Resistiré… |
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