![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
#1
|
||||
|
||||
|
Son las 5 de la tarde y salgo del trabajo. Voy con paso rápido a casa, tengo que coger las llaves del coche. Mientras camino llamo por teléfono para comprobar que se encuentran allí y confirmar la dirección.
Ya está, sentado en el coche pongo la dirección en la PDA y salgo guiado por sus indicaciones. Siempre que uno que se dirige a visitar o conocer a alguien nuevo le asaltan las mismas preguntas. Es un poco estupidez por mi parte pero me genera una especie de ligera tensión. Tras salir de la ciudad y encaminarme por la Nacional 1 dirección sur, pierdo el primer desvío al polígono industrial. No importa, un par de kilómetros más adelante hay otra entrada que puedo tomar. Me han dicho que están limpiando la nave, es decir vaciándola. Parece que tiene bastante trabajo y que no podré pasar mucho tiempo con ellos pero es lo menos que puedo hacer después de varios intentos frustrados de conocernos. Busco un pabellón con puertas verdes y amarillas que pone Zutanito o Menganito. Consigo entrar en la finca y doy la vuelta al edificio. Al doblar la esquina observo a Biziberri que me ha visto y con un gesto amable me saluda e indica el lugar donde puedo aparcar. Al bajar del coche me inunda una agradable sensación de humanidad, un caluroso apretón de manos y una amplia sonrisa. Comenzamos nuestra charla y me explica el lío que tienen en este momento entre manos. Nos acercamos a la entrada del pabellón del que sale un resplandor de soldadura. No me lo puedo creer, no, no estoy soñando. En una especie de canasta, uno sobre otro, hay dos impresionantes cascos de 36 pies de aluminio, hechos por ellos. Una pequeña máquina los iba a mover pero la jaula que los soporta ha cedido y enfundada en ropa de trabajo tras una careta de soldador, cuerpo a tierra, bajo los cascos esta soldando la rotura una infatigable Gracy. Esto es el comienzo de un breve encuentro con dos Vitorianos en la diáspora. No tenemos mucho tiempo, pero sí el suficiente para salir a tomar una cafelito, perdón, unos rones, y charlar un poco de nuestras vidas. Desprenden jovialidad, ilusión, y esa aura que rodea a los idealistas que son capaces de liarse la manta a la cabeza y lanzarse a la aventura de vivir su vida con intensidad , aquí o en cualquier parte del globo. Ahora se hace tarde les queda mucho que hacer, no puedo entretenerles más y con un poco de pena por lo breve del encuentro me despido de ellos que seguirán con sus tareas. Esta es la crónica de un pequeño encuentro tabernario. Un abrazo Gracy y Biziberri. Espero que nos volvanos a ver pronto. ![]() ![]() |
|
|