Hola Flatron,
Ante todo quisiera animarte a navegar en veleros, ya que te proporcionarán sensaciones inolvidables.
Nada más normal que sentirse un poco torpe en una "máquina" de estas: los movimientos de un velero son muy diferentes a los de una motora, luego está toda la parafernalia de cabos y aparejos con estos nombres raros y funciones que no siempre se pillan a la primera.
Creo, y es una opinión totalmente personal, que para llegar a quitarse la torpeza de encima, hay que entender lo que se hace. No basta con salir a navegar con quien sepa. En efecto, creo que la práctica no basta si no entiendes el porqué de las cosas: entendiendo las cosas, podrás llegar a dominar todas las técnicas.
Yo te aconsejaría apuntarte a un curso de vela ligera. Primero porqué la vela ligera es vela al 100%, no existe el recurso del motor y entrarás de lleno en un mundo distinto; también porqué el aparejo es más simple y así empezarás a dominar la terminología y las técnicas poco a poco; Tercero, porque los barcos de vela ligera son muy intuitivos y muy sensibles: entenderás rápidamente lo que te pide el velero y comprobarás en seguida los efectos de tu actuación. Cuarto, porque así y de entrada te pondrás tú misma al mando (no te sentirás como un bulto inútil) y aprenderás en seguida a apañarte. Y, finalmente, porque es muy, muy, muy divertido!! Este aprentisaje lo puedes ir combinando con salidas en crucero: así podrás ir comparando los dos sistemas y el primero de ayudará mucho a entender el segundo.
Siendo profesional de la mar, mucho tienes ya ganado. El resto, lo aprenderás en dos días. Soy de los que piensan que navegar a vela es muy sencillo; lo difícil, es hacerlo bien. Eso se aprende a fuerza de práctica.
Nada mejor para la moral que ver como puedes avanzar, vencer obstáculos y mejorar las torpezas iniciales. Y si un día te cuesta alguna maniobra, da igual, dite siempre que nadie ha nacido enseñado.
Muchos animos... y que no te falte el viento!!


