!Solventamos los problemas de adaptación de la toma de tierra con un préstamo del vecino de babor, que no estaba y por tanto no iba a necesitar.¡
Es esta una expresión que he tomado prestada de un escrito, pero no es la primera vez que la leo, escucho e incluso he sufrido.
El resultado de que alguien pensó y obró de esta manera, me llevo a medianoche, no sin dificultad, en un puerto desconocido para mí, a buscar una farmacia de guardia para poder sustituir una medicina de uso diario que necesitaba del frio de la nevera para su conservación.
Un poquito de por favor..., gente de la mar.
Y como hace mucho que no inicio un hilo, quedan todos invitados a lo que más lez apetezca en este momento.

