Hace tiempo, y en muchas ocasiones, navegué con un tipo, viejo lobo de mar, que tenía el hábito, antes de zarpar, de preparar un coctel que según él (y estoy de acuerdo), era como una triaca para todos los males y melancolías de la mar, incluidos mareos -aunque eso no me preocupa nada porque soy de muy mal marear-. La verdad es que daba un buen rollillo de la ostia.
El caso es que el coctel que hacía llevaba Lima Rives y algo más (alcoholico, por supuesto), que en su momento no pregunté y ahora bien que lo lamento, porque el fulano se murió.
A algún cofrade le puede sonar el coctelillo en cuestión? Entraba la mar de bien, cohones y me gustaría seguir la tradición! Desde ya, birras y cocteles fantasmas para todos!
P.S.// nunca terminamos varados encima del pantalán, porque lo bebíamos con prudencia, ojo
