![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
#1
|
||||
|
||||
|
Según escribo estas líneas recuerdo a un hombre que fué muy importante en mi vida. Cuando alguna vez habíamos salido ahí fuera, al Gran Azul, a la rueda él de un imponente trawler y emocionada yo mirando los veleros, que extendían sus alas blancas en el horizonte, decía:
-Realmente no comprendo cómo puedes quedarte tan absorta mirando el mar, yo lo veo, siempre…igual… -¿Siempre igual?, -respondía yo beligerante ,-cómo puedes decir eso?. Cada línea, cada azul, cada movimiento de la superficie líquida se me antojan nuevos, diferentes, distintos. Ahora que tengo la inmensa fortuna de navegar cada vez más a bordo de mi barco, sigo sintiendo la misma sensación: Todo es nuevo; ahí, en la superficie líquida, bajo ella, toda una vida secreta bulle y me sorprende pero lo que sucedió la otra noche, me recordó historias de algunos buenos amigos y navegantes aunque yo nunca lo había vivido antes. Andábamos a la vuelta de la kedada del Mar Menor e íbamos a hacer escala en Torrevieja ya que nos había invitado a cenar “el patrón” del Baraka, mi buen amigo y maestro. Caía mansamente la tarde y el viento se negaba a aparecer. Habíamos salido de la Manga, a motor y así seguíamos, motorizados y el Tortuga , curri por la popa, con pocas expectativas, las mías de poder pescar algo, navegaba a seis nudos y medio en el mar de plata del atardecer. Yo iba a la rueda, y en la bañera, dos amigas del alma, desgranando historias y confidencias entre risas y un café calentito que había preparado una de ellas. De repente, Charo se puso de pie en la bañera y gritó: -¡Menudo pedazo de mariposa negra acaba de pasarte por encima, Alex ! -¿Mariposa negra? –uhmmmm…espero que no sea una maldición, contesté riéndome. -¡Qué raro!-añadí-, estamos a más de 10 millas de tierra -En serio, Alex, que lo he visto… Me volví y…¡sorpresa! A mi espalda, intentando alcanzar la popa del Tortuga, un pequeño pajarillo oscuro de tripa amarilla, batía las alas, incansable, como si se hubiera quedado suspendido en mitad de la nada. Un fogonazo mental y recordé algunas secuencias de dibujos animados de imágenes parecidas. -¡¡Está ahí!! Y no es una mariposa- ,y sin pensarlo, reduje el motor al mínimo. El pequeño polizón se encontró con la popa del Tortuga bajo sus patas e hizo un aterrizaje en toda regla, desplomándose casi en el asiento de popa. No le veíamos con claridad, pero abultaba no más de una bola de algodón y se quedó quieto unos minutos mientras yo me resistía a dar gas de nuevo ya que le veía tan chiquito que pensaba que el acelerón le iba a desplazar. Poco a poco fui aumentando gas y al notar de nuevo el viento fresco de la noche que ya se había instalado, el pequeño polizón se subió a la rueda, entre mis manos. Casi no le veía y encendi la linterna frontal enfocándole. Estaba hecho un ovillito de plumas y me dio la impresión de que estaba agotado y aterido por la humedad reinante, pero al sentir la luz sobre él se desplazó entre mis pies. Las chicas, empezaron a desmigar galletas de la merienda alrededor del pequeñín que seguía instalado a mis pies y me instaban para que tuviera cuidado y no le pisara. [/url]Ahí estuvo lo que a mí me parecieron horas, fijos los pies sin moverme un centímetro. [/url]Cuando fue cogiendo confianza, rodeado de migas y de los continuos desvelos de mis amigas, el chiquitín lo pensó mejor y con un vuelo cortito, se metió dentro, dónde sólo lucía la pequeña luz de la mesa de cartas. En la mesa de cartas, llevo pegadas una colección de pequeñas tortugas que me han ido regalando mis amigos y el polizón se situó justo entre ellas, una figurita alada, inmóvil, al calor de la luz de la mesa de cartas y rodeado de tortugas… [/url]Allí permaneció hasta que entramos a Torrevieja y allí se quedó durante toda la cena y la tertulia. Al volver al barco, el resto de la tripulación se fue a dormir y yo me quedé fuera, escribiendo en cubierta. El seguía ahí;le habíamos dejado la luz encendida y estaba hecho un ovillo de plumas, descansado y yo diría que feliz. Y fue entonces cuando sin saber cómo , me vino a la memoria la hermosa canción… -Nació libre como el viento, no tiene amo ni patrón… -Y se mueve por instinto como un gorrión… -Y tutearse con las nubes, y dormir en el rincón, donde no llegan los gatos...como un gorrión… Miré a mi pequeño polizón y al sentirme cerca, salió de la cabina, se posó de nuevo en la rueda de mi barco y desde ahí, saltó al pantalán perdiéndose en la noche… No sé si a mí me volverá a suceder, pero si alguna vez, os sobrevuela un pequeño gorrión y podeis quitarle velocidad a vuestro barco, hacedlo, por favor, porque probablemente, sólo necesite, un respiro entre velas y cabos, para continuar el vuelo… Un abrazo a todos y gracias por permitirme compartirlo. Alejandra. |
| 28 Cofrades agradecieron a Freeblue este mensaje: | ||
-ja- (19-10-2009), Amagodinfart II (19-10-2009), ANTARTIC (19-10-2009), Aunlargo (19-10-2009), boot strap bill (19-10-2009), Capitán Trucho (18-10-2009), duendevelas (16-11-2009), El Piloto (19-10-2009), ferreret (19-10-2009), Greisa (18-10-2009), Hook (16-11-2009), kiqu (20-10-2009), la mar salada (19-10-2009), nuredunna (19-10-2009), olaje (19-10-2009), Pajarín (19-10-2009), pato (19-10-2009), peleon (19-10-2009), perurena1 (19-10-2009), Piratacojo (19-10-2009), rookie (19-10-2009), Sabandijo (25-05-2010), samyuti (19-10-2009), Thomas_Keefer (19-10-2009), ulee (19-10-2009), urtzi (19-10-2009), vagamundus (19-10-2009), Willy-foc (19-10-2009) | ||
|
|