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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#14
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![]() ![]() Sigo saltando de sala en sala haciendo honor a la anarquía de esta visita virtual que supongo tiene la licencia de los que siguen estos comentarios. Ya sabéis que el motivo es que no hay motivo; me sale así y el resultado quizás sea más atractivo aunque si habéis llegado a leer hasta aquí es que realmente estáis interesados y lo del atractivo sería lo de menos… Bueno pues ahora estamos en la sala que le dicen del Gobierno Provisional. Reinado de Amadeo I. Primera República… etc. y os voy a contar lo que me pasó : http://www.armada.mde.es/ArmadaPorta...Image#sel-foto Pasando por babor de la rueda del timón del Don Juan de Austria y la vitrina de la maqueta del Reina Regente , fija la vista en los tres torpedos Schwartzkopff, casi dí en el suelo enganchado con la pata del bastidor de la maqueta. Levanté la vista y me encontré a la izquierda con un cuadro (que no podéis ver en ese enlace de la visita virtual porque lo tapa el coronamiento de la vitrina) del mismo barco del de la urna con la que casi me había caído. Así que, fijo en este recuerdo, he pensado hablar precisamente de ese cuadro que lo cuelgo aquí en todo su esplendor: ![]() Ya veis que es un oleo que pintó Salvador Abril donde se ve al Reina Regente navegando en una mar arbolada, muy escorado y encapillando una enorme ola que lo cubre hasta más de el puente de mando con tanta fuerza que casi deja su popa al aire. Da la impresión de que se está hundiendo. - ¿Esto fue lo que pasó? - No, lo que ves se debe a la imaginación del artista - Pues parece un barco seguro para superar una tempestad. - Las apariencias engañan pues no opinan así los técnicos. Te cuento. El gobierno español, por una circunstancia que no viene al caso pero que desgraciadamente se sigue repitiendo, encargó un concurso internacional para construir el mejor crucero que en ese momento se pudiera armar y ganó el proyecto un prestigioso ingeniero naval inglés y los astilleros escoceses de James & George Thompson Clydebank. Sobre el papel el barco era impresionante: 97 metros de eslora; 15 de manga y 9 de puntal. Sus dos máquinas horizontales Thompson de triple expansión motadas sobre dos ejes rendían 11.600 CV que acopladas a las dos enormes hélices podían dar una velocidad de 20 nudos y medio alcanzando 12.000 millas su autonomía. La maravilla se botó en Glasgow en el 1887 y desde el principio se vio que nos habían vendido una patata. Tras varias singladuras se demostró que el barco ni tenía estabilidad, ni maniobraba bien y sus sistemas de estancamientos en portas y portillos eran defectuosos. Los ingleses dijeron que lo de la estabilidad era porque se habían instalado, a instancias de la marina española, unas piezas de artillería demasiado pesadas y el famoso metacentro se disparaba... etc ...etc. El viajito que hizo desde Cuba a New York remolcando una réplica de la carabela Santa María con motivo de la celebración del Cuarto Centenario fue de época, porque con mar de través se balanceaba más que el sapito loco de las ferias de atracciones. Sea como fuese tragamos con el regalito hasta que llegó la amanecida del 10 de marzo de 1895 en la rada de Tánger que era donde estaba muestro barco fondeado. Los que conocen la meteorología del estrecho saben de sobra lo que significa que empiece a soplar el sur y que comience a recalar mar del oeste y a la vez baje bruscamente barómetro. Eso significa temporal seguro. Pues a nuestro capitán, a pesar de el viento aumentaba por momentos, no se ocurrió otra cosa que levar anclas y poner proa a Cádiz. Se desencadenó, como era previsto, el violento temporal de suroeste y el barco, con los 412 hombres de su dotación, desapareció en él por el horizonte. El viento ya era huracanado y aunque desde la costa ya no se le podía ver, los mercantes Mayfield y Matheus lo vieron pasar a unas 12 millas al NW del cabo Espartel luchando, como ellos , contra el temporal pero había una diferencia : el Regente estaba dando unas alarmantes escoradas. Nunca llegó a Cádiz y en los días siguientes restos del barco aparecieron en las playas. No sé si algún cofrade se ha bañado en la playa tarifeña de Los Lances y se ha fijado que en bajamar aparece un enorme cilindro de hierro remachado cubierto de escaramujos. Parece ser que esta es una de las calderas del barco que nos recuerda todavía en cada marea la tragedia. Y así termina esta historia del cuadro pero como sabéis, cuando estoy lanzado escribiendo con ganas, me gusta dar ese dos por uno por lo que os cuento dos anécdotas. La primera viene en forma de canción marinera de las que ya estuvimos hablando en el hilo de los Shanties. ¿ Que barquito será aquel que viene dando tumbos? Será el Reina Regente que viene del otro mundo. Yla segunda se refiere al superviviente. - ¿Hubo supervivientes? - Pues sí ,uno muy particular : un perro Uno de los oficiales, natural de Sanlúcar de Barrameda,llevaba a bordo un terranova muy querido a bordo. Cuando ocurrió el naufragio se lanzó al agua (o se escurrió en unos de sus estremecedores balances) subiendo a un enjaretado y salvó así la tempestad. Un barco inglés lo recogió adoptándolo. Un día el barco recaló en Bonanza, el perro reconoció la costa o los olores y se lanzó al agua presentándose en casa de los padres de su antiguo amo. Más emoción no se puede pedir. Saludos Andrés
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