(Del Deia)... Aunque no lo parezca, lo que hay amarrado en la ribera bilbaina, frente al Museo Marítimo, es un barco. Con su quilla, su cubierta, su proa, su popa y sus 18 tripulantes.
Y con su gimnasio, su biblioteca, su jacuzzi y su helicóptero particular. Así es el SKAT, un yate acorazado de lujo propiedad de Charles Simonyi, el que fuera uno de los socios más importantes de Microsoft.
El color gris metálico y las formas rectas e intimidatorias del SKAT recuerdan a un navío militar. También su matrícula, 9906, y el helicóptero posado en su cubierta hacen que, visto desde fuera, el buque con bandera australiana no parezca un yate de superlujo. El magnate Charles Simonyi lo encargó a la carta al astillero alemán Lürssen Yachts, quien elaboró un barco sobrio y geométricamente perfecto por fuera, pero cuidado hasta el mínimo detalle por dentro.
El SKAT, ocupa el puesto 32 en la lista de los yates más grandes del mundo, y alguno se preguntará por qué ha elegido Bilbao como destino para pasar sus vacaciones un hombre que ha estado en el espacio. La cuestión quedará sin resolver...
¡Habrá que ir a verlo!