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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#33
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Laxmi estaba cansado, pero sabía que no podría conciliar el sueño hasta haberse relajado un poco, así que entró en la caseta de control de video, hizo llamar al jefe de su seguridad y mandó reproducir el vídeo del incidente.
-“¿Qué opinas Haiko? ¿Ves algo raro en este asunto?” -“Es evidente que la mujer de la derecha sufre un ataque de celos e intenta herir a la otra o, tal vez, al hombre que le habla al oído. Un incidente común a estas horas cuando la gente ya ha bebido suficiente. No creo que nadie presente ninguna denuncia contra nadie ni que se llegue a comentar en ningún medio de comunicación. Lo que me sorprende es la reacción de Martin. Fíjese.” Ajustó los mandos del monitor de modo que el encuadre se centró en la imagen de Martin, primero de puntillas, mirando por encima de la gente, girando luego hacia sus acompañantes y, moviendo a penas el brazo derecho, propinándole el puñetazo a la rubia con tal rapidez que casi no se apreciaba en el vídeo. -“¿Lo ve, señor? Una reacción fulminante. No hay ni una décima de segundo de duda, por lo que se puede afirmar que ha evaluado la situación de manera instantánea. Será cosa del vino francés que bebe… Pero hay más.” Manipuló de nuevo el encuadre y ajustó la velocidad de la secuencia, esta vez centrándose más en la imagen de la mujer. -“Observe cómo la mujer tropieza o pisa mal un instante antes de recibir el golpe. ¿Lo ve? ¿Ve cómo su cabeza desciende tres o cuatro centímetros? Si no fuera por ese descenso, hubiese recibido el golpe en el cuello en vez de en la cara. En esa zona hay unos sensores nerviosos que, cuando reciben un golpe seco, detienen el corazón.” Hizo una pausa dramática, como para dejar que Laxmi asimilase bien sus palabras, y añadió a continuación - “Lo más verosímil es que estemos viendo una secuencia de casualidades, pero también podrían ser las reacciones instintivas de un hombre específicamente entrenado y que la única casualidad es que esa mujer esté viva. También es evidente que Martin le ha salvado la vida a la otra mujer, o quizás al hombre. Es difícil saber contra quién iba dirigido el ataque.” Laxmi contempló la pantalla del monitor durante unos segundos en completo silencio e inmovilidad. Con gesto preocupado se irguió y, mirando hacia algún punto a su derecha y un poco detrás, murmuró: -“Me voy a descansar un rato. Hassan: dile a Mei-Mei que venga” Mei-Mei era su último juguete: una asiática preciosa, delicada, de proporciones perfectas y piel entre sedosa y de alabastro, con una particularidad extremadamente curiosa. En la parte superior de la vulva, allí donde las mujeres suelen tener el clítoris, Mei-Mei tenía un pequeño pene de unos cinco o seis centímetros de longitud. Antes de sumergirse en la voluptuosidad sintió aún una punzada de angustia. Quedaba por solucionar el problema de Sebastián. Tendría que explicárselo a su hermana. Barry, creo que como abramos la caja de Pandora, entre tus gays y mis viciosos nos cierran el hilo. ![]() |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a werke | ||
Gota (15-07-2010) | ||
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