Fue fantástico poder estar ahí con el Sr Baron y el Sr Duque y disfrutar de ver de cerca como andan esos Imoca.
La nobleza disfrutó de ese día y de ver esos bajeles surcar los mares, si no de qué esas "sonrisas", se les iban los ojos detrás de veleros, yolas, queches, etc, de madera de estilos añejos y popas noruegas, todo eso sin olvidar recordar de tanto en tanto a su "Sonrisa" para que no sintiera celos.
Os puedo decir que el Sr Baron de trapos debe de saber lo suyo ya que como podéis ver en la foto no osa a mirar como sus compadres mojan las vestiduras antes de ponérselas como dios manda.
La comida y sobremesa fue de las que no se olvidan fácilmente, que risas!, no pudo haber mejor manera de despedir el año !!