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Segunda parte
![]() ![]() El número de posibilidades que tenemos a la hora de escoger un determinado tipo de acumulador de energía para aplicaciones fotovoltaicas es muy amplio en la actualidad. Los principales tipos son: - Plomo- ácido - Níquel- Cadmio - Níquel- Hierro - Plata- Cadmio - Zinc- óxido de plata - Litio Las más comunes siguen siendo las de plomo-ácido, debido fundamentalmente a su bajo coste, y las de níquel-cadmio debido a sus prestaciones. En cualquier caso, recomendamos analizar detenidamente sus características técnicas antes de utilizar un tipo de batería u otro, para adaptar el tipo de batería a nuestras necesidades y posibilidades. 2.2.5.1. Baterías de plomo-ácido. Existe una gran variedad de tipos de baterías de plomo-ácido, que utilizan diferentes tecnología, y que se diferencian en el precio, respuesta ante los ciclos de carga y descarga, mantenimiento necesario, etc. Los tipos fundamentales son: 2.2.5.2. Plomo-antimonio. El antimonio permite adherir una mayor cantidad de material activo a los electrodos. Celdas con mayor cantidad de material activo tienen mayor duración y mayor profundidad de descarga. El incremento del material activo ambién aumenta el costo y el peso de la batería, además, la presencia del antimonio incrementa las pérdidas por autodescarga. 2.2.5.3. Plomo-Calcio abiertas. Tienen electrodos con una aleación de calcio lo que reduce el fenómeno de gasificación durante la carga y por tanto disminuye la pérdida de agua en el electrolito. Así mismo, disminuyen las pérdidas por autodescarga, por lo que pueden permanecer inactivas durante largos períodos de tiempo. 2.2.5.4. Plomo- Calcio selladas. Es un tipo similar al anterior pero que no precisa mantenimiento. 2.2.5.5. Híbridas-Antimonio / Calcio. Tienen propiedades mixtas de las de plomo-calcio y de las de plomoantimonio. 2.2.5.6. De electrolito en forma de gel. Donde el electrolito no es líquido sino gelatinoso. Su costo es alrededor de tres veces mayor que las de electrolito líquido, pero tiene características técnicas que la hacen muy útiles en aplicaciones especializadas. 2.2.5.7. AGM. Batería de plomo-ácido hermética regulada por válvulas. La batería de ácido regulada por válvulas reduce considerablemente la necesidad de mantenimiento. Funciona por el mismo principio que la batería de níquel y cadmio estanca. 2.2.5.8. Plomo-ácido convencionales. Por ser las más comunes describiremos más ampliamente las baterías de plomo-ácido convencionales. En los vasos de estas baterías se encuentran, en principio, unas placas de dióxido de plomo conectadas al electrodo positivo del vaso y otras placas de plomo conectadas al electrodo negativo. No obstante las aleaciones de materiales de las placas de las baterías han cambiado mucho a lo largo del tiempo y cada fabricante aplica tecnologías propias. El electrolito está compuesto por agua destilada y ácido sulfúrico y la reacción reversible que se produce es la siguiente: Pb + PbO2 + 2SO4H2 <-> 2SO4Pb + 2H2O Este tipo de batería es el más usado debido a su bajo costo. Cuando la batería está cargada, el electrodo positivo tiene un depósito de dióxido de plomo y el negativo es plomo. Al descargarse, la reacción química que hace que, tanto en la placa positiva como en la negativa se deposite sulfato de plomo. Las baterías de plomo-ácido se utilizan, no solo en aplicaciones fotovoltaicas, también en automoción. Pero a parte del coste, mucho más elevado para las baterías fotovoltaicas, las diferencias técnicas entre ambas baterías son fundamentales. En las baterías de acumulación de plomo-ácido no está permitido el uso de baterías de arranque o automoción. La capacidad de almacenamiento de una batería de plomo-ácido varía con la temperatura del electrolito, que está determinada por la temperatura ambiente. La siguiente tabla muestra esta relación para baterías fotovoltaicas, en ella podemos observar que la mayor capacidad se alcanza a los 25 ºC, por lo que es importante mantener la temperatura del electrolito cercana a esta temperatura. Aunque la capacidad a 30 °C puede ser mayor, esto repercute en una reducción de la vida útil de la batería. Características de las baterías de plomo ácido. Voltaje de una celda. 2 V Densidad de carga. 15-30 Wh/kg. Descargas. No soportan descargas muy profundas. Ciclos de vida. Menos de 500 recargas. Baja temperatura ambiente. La soportan mal. Alta temperatura ambiente. Pierden eficiencia. Autodescarga. Alta. Almacenamiento. No permiten largos períodos. Sulfatación de las placas. Se produce. Congelación del electrolito. Se produce. Tensión de descarga. Disminuye gradualmente. Mantenimiento. Alto. Coste. Bajo. Otro aspecto muy importante a considerar es que el voltaje de salida de una batería de plomo-ácido no permanece constante durante la carga o la descarga. Varias variables determinan su valor: - El estado de carga, ya que a menor estado de carga el voltaje de la batería disminuye. - La temperatura del electrolito, ya que a mayor temperatura el voltaje que presenta la batería es mayor y a menor temperatura se da el fenómeno contrario, debido a que cualquier reacción química es acelerada cuando la temperatura se incrementa y es retardada cuando ésta disminuye. - La corriente de descarga, ya que cuando esta aumenta, el voltaje de la batería disminuye. Este es un mecanismo que autolimita el funcionamiento de la batería. Lo mencionado anteriormente es fundamental a la hora de instalar el acumulador fotovoltaico ya que si no esta en un lugar protegido del frío en invierno puede no funcionar correctamente. Por otro lado si la instalación no está correctamente dimensionada pueden producirse caídas de voltaje. 2.2.5.9. Baterías de níquel-cadmio. Existe una gran variedad de tipos de baterías de Ni-Cd, que utilizan diferentes tecnología, y que se diferencian en el precio, respuesta ante los ciclos de carga y descarga, mantenimiento necesario, etc. Los tipos fundamentales son: - Con electrodos sinterizados. Este tipo de electrodo puede cargarse con corrientes muy altas y ello hace que pueda aprovecharse al máximo la ventaja del sistema de Ni-Cd. - Con electrodos esponjosos. Estos electrodos esponjosos se realizan mediante el niquelado químico de un plástico adecuadamente poroso (poliuretano). La porosidad es considerablemente superior al del electrodo sinterizado permitiendo el almacenamiento de más capacidad con el mismo volumen. - Con electrodos de fibra. Los electrodos se obtienen niquelando en felpa de fibras de plástico y a continuación impregnando con material activo. - Con placas “pocked". En estas baterías, en sus vasos, se encuentran unas placas de acero inoxidable, con unas cavidades en las que se encuentra depositado por un lado hidróxido de níquel, y conectadas al electrodo positivo del vaso y otras placas, también de acero inoxidable conteniendo cadmio, conectadas al electrodo negativo. Ni-Cd estancas. Se obtiene una batería completamente estanca que no requiere mantenimiento. Los ámbitos de mayor aplicación de estas baterías son los pequeños aparatos portátiles, ya que pueden utilizarse en cualquier lugar. Debido a su alto costo inicial, más de seis veces que la de plomo-ácido, las baterías de níquel-cadmio no han podido suplantarlas. Sin embargo, su costo largo plazo es menor que el de una batería de igual capacidad del tipo plomo-ácido debido a su bajo mantenimiento y su larga vida útil, el doble que la de plomo-ácido. Características de las baterías de níquel-cadmio. Voltaje de una celda. 1,4 V Densidad de carga. 20-45 Wh/kg. Descargas. Soportan sin daños descargas muy profundas. Ciclos de vida. Más de 500 recargas. Baja temperatura ambiente. La soportan bien sin problemas. Alta temperatura ambiente. Tienen una mayor eficiencia que las de plomo-ácido. Autodescarga. Es inicialmente elevada, pero disminuye con el tiempo. Almacenamiento. Permiten largos períodos. Sulfatación de las placas. No se produce. Congelación del electrolito. No se produce. Tensión de descarga. Permanece constante. Mantenimiento. Bajo. Coste. Alto. Por sus características representan una buena solución para los climas tropicales o en instalaciones aisladas y que requieran poco mantenimiento. En las baterías de Ni-Cd, el voltaje de salida permanece prácticamente constante hasta el momento en que su capacidad se agota. En ese momento la cantidad de energía que puede suministrar disminuye radicalmente. Resulta complejo conocer el estado de carga de la batería ya que el voltaje de la batería varía muy poco con la carga, y por lo tanto para medirlo se necesitan voltímetros muy precisos. Además el electrolito de una batería de Ni-Cd no presenta variaciones en su densidad entre la carga y la descarga, impidiendo el uso de un densimetro. Lo más adecuado es utilizar para comprobar el estado de la batería un vatímetro. Por tanto, a la hora de elegir un sistema de monitorización del estado de las baterías, se deberá elegir un sistema diseñado específicamente para las de Ni-Cd. 2.2.5.10. Baterías de níquel-hierro. Son muy similares a las de níquel-cadmio pero su coste es más elevado. Los electrodos son de hidróxido niquélico que actúa como electrodo positivo y de hierro que actúa como electrodo negativo. El electrolito está compuesto por hidróxido de potasio. 2.2.5.11. Baterías de plata-cadmio. También son bastante parecidas a las de Ni-Cd. Los electrodos son de plata que actúa como electrodo positivo y de cadmio que actúa como electrodo negativo. El electrolito está compuesto por hidróxido de potasio. 2.2.5.12. Baterías de zinc-oxido de plata. Son baterías con buenas prestaciones pero de precio elevado. En los vasos de la batería se encuentran unas placas de oxido de plata conectadas al electrodo positivo del vaso y otras placas de zinc conectadas al electrodo negativo. El electrolito está compuesto por hidróxido de potasio. 2.2.5.13. Baterías de litio. Las baterías basándose en iones de Litio son las baterías más recientes en el mercado y aunque, hasta ahora, se emplean fundamentalmente en los teléfonos móviles es muy previsible que se desarrollen hasta sustituir a las de Ni-Cd incluso en aplicaciones fotovoltaicas, especialmente en pequeños sistemas, de aquí el interés de estudiarlas. Estas baterías consiguen almacenar mucha más energía que otros tipos y son también mucho más ligeras, pesando cerca de la mitad que una Ni-Cd equivalente. 2.2.6. Factores que intervienen en la elección de una batería. En la elección de una batería intervienen diversos factores que deberemos considerar antes de decidirnos por una u otra. No todas las aplicaciones requieren el mismo tipo de batería y dentro de un mismo grupo de batería en el diseño podemos decantarnos por un tipo u otro en función de los parámetros siguientes. - Tipo de aplicación. En las instalaciones fotovoltaicas más habituales podemos usar baterías convencionales, pero en aplicaciones que requieran mucha fiabilidad, poco mantenimiento y una vida muy larga deberemos plantearnos utilizar otros tipos de baterías más adecuados. - Densidad de energía-peso. En determinadas aplicaciones, como en sistemas de señalización marinos, podemos encontrarnos con que para conseguir determinado nivel de potencia y capacidad es necesario recurrir a determinados tipos de baterías, ya que utilizar otros implica un peso o volumen excesivos. - Funcionamiento a baja y alta temperaturas. El lugar de instalación puede ser muy importante a la hora de determinar que tipo de batería utilizar. En el caso de que la instalación se realice en una zona templada y el acumulador esté protegido adecuadamente, podremos usar baterías convencionales, pero en el caso de instalaciones en zonas muy frías o muy calurosas, las baterías convencionales tienen una vida muy corta, por lo que conviene utilizar otros tipos especiales. - Coste del acumulador. Este es un factor fundamental para el cliente, por lo que, en la medida de lo posible, deberemos instalar el tipo de batería más barato, que cumpla correctamente con los requisitos de diseño de nuestra instalación, en cuanto a fiabilidad, vida útil, tamaño del acumulador, posibilidades de mantenimiento, etc. |
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- Vida de almacenamiento. Puede ser necesario que nuestras baterías están almacenadas y disponibles para utilizarlas en caso de emergencia en un momento determinado. Si la vida de almacenamiento es muy corta, no dispondremos de las baterías en el momento preciso.
- Vida útil. Evidentemente, la vida útil de un acumulador está ligada a sus ciclos de carga y descarga. Cuando un acumulador debe presentar una vida muy larga será necesario escoger baterías que admitan más ciclos de carga y descarga. - Las necesidades de mantenimiento. Si un acumulador está situado en un lugar de difícil acceso, deberemos escoger baterías de nulo mantenimiento o herméticas. Siempre deberemos buscar una solución de compromiso en función de las características específicas de nuestra instalación. 2.2.7. Instalación del acumulador. Como ya hemos indicado, el acumulador es la unión en serie o en paralelo de varias baterías compactas o vasos independientes conectados de manera que obtengamos el voltaje necesario y la suficiente capacidad de almacenamiento de energía. Por tanto, cuando hablemos de baterías, estaremos hablando de los vasos o baterías compactas que forman parte del acumulador. A continuación veremos algunos consejos importantes a tener en cuenta cuando realicemos la instalación de un acumulador. Mantener estable y dentro de unos parámetros medios la temperatura del electrolito es fundamental, por lo que a la hora de instalar un acumulador fotovoltaico debe elegirse un lugar protegido del frío en invierno y no expuestas a la irradiación directa del Sol en verano. Este lugar debe ser un local o armario cerrado con una temperatura estable, a ser posible de entre 20 y 25 ºC, y con un nivel de humedad bajo El local o armario de ubicación de las baterías puede situarse en cualquier lugar que consideremos adecuado, pero debe estar diseñado para garantizar un acceso limitado y controlado de personas a las baterías. Así mimo se deben diseñar las entradas y salidas de aire y el acceso al recinto del acumulador de manera que impidan la entrada de pequeños animales o insectos. Cuando los acumuladores sean de plomo-ácido, con electrolito liquido, la sala del acumulador debe disponer de una ventilación adecuada (natural o forzada) para evacuar las emanaciones de gases de las baterías. En la sala del acumulador no debe haber elementos que puedan producir llamas o chispas, que puedan provocar una explosión de los gases que emanen de las baterías. Además, debe de costar de algún sistema antiincendios adecuado al tamaño de la instalación y a las características del fuego que se pueda producirse. Las baterías situadas en el interior del armario o salas de baterías deben estar colocadas sobre bancadas o estanterías, bien niveladas horizontalmente, de obra, madera, metálicas, o contenedores especiales, protegidos contra la corrosión, la humedad y el ácido. El suelo de la sala de baterías debe ser impermeable, resistente a los ácidos y tener una pendiente para la eliminación del agua de limpieza y los posibles derrames de ácido. Además se debe proceder a una limpieza frecuente del local y a una eliminación mediante aspiración del polvo de los vasos de la batería cuidando de no succionar electrolito. Las baterías deben estar dispuestas de forma ordenada y situadas de forma que se permita su mantenimiento, prestando especial atención a su separación y a la disposición de los bornes, para facilitar la colocación de los sistemas de conexionado, especialmente los rígidos. Para lo cual la colocación y distribución de las baterías deben estar indicadas en un plano detallado de distribución en planta. 2.2.8. Conectado de los elementos del acumulador. El conexionado de varias baterías en serie o paralelo depende de los requerimientos de tensión y capacidad de acumulación particulares de cada instalación. Las baterías que disponen de bornes de conexionado estándar permiten montajes muy flexibles. Los sistemas de fijación más frecuentes son los de tipo abrazadera y los de tipo tornillo, según el diseño de los bornes de la batería. Las baterías que disponen de bornes de conexionado especiales condicionan los montajes haciéndolos mucho más rígidos, tanto por la situación relativa de las baterías en las bancadas, como por los elementos utilizados para su interconexión. Los métodos de conexión utilizados pueden ser cables flexibles o pletinas metálicas de conexión. Los primeros son más fáciles de montar y versátiles, pero los sistemas con pletinas rígidas son más fiables. Se debe garantizar el correcto conexionado de los terminales, que garantice la fiabilidad de la conexión. Para ello conviene que: - Debemos asegurarnos que los terminales están limpios y no presentan restos de oxido o cualquier otro elemento que dificulte la conexión. - El cable de conexión esté soldado con estaño en su extremo. - La unión entre el terminal o borne de la batería y el cable conductor se realice mediante un sistema de presión en forma de abrazadera. - Se debe aplicar grasa conductora y protectora en los las abrazaderas y bornes de las baterías. Una vez realizadas las conexiones de las celdas del acumulador, se deben adoptar las medidas de protección necesarias para evitar el cortocircuito accidental de los terminales del acumulador, por ejemplo, mediante cubiertas o fundas aislantes. Ya sean suministradas por los fabricantes de las baterías, mediante la utilización de cubiertas estándar o mediante la utilización de aislantes termorretráctiles. Es importante conocer cual debe ser el voltaje nominal del acumulador, este se fijará en función del voltaje necesario de salida del acumulador, el cual viene condicionado por las características de nuestro inversor y de nuestro regulador. Los valores más habituales de tensión del acumulador son 12, 24, 36 y 48 voltios. Cada celda de plomo-ácido tiene un potencial de nominal de 2 voltios, colocando diversas celdas en serie alcanzamos el voltaje necesario, por ejemplo, con 12 celdas en serie tendremos 24 voltios de salida en nuestro acumulador. Con esto tendremos una capacidad en Ah determinada, que será el producto del número de celdas por la capacidad de cada una de ellas, a esto le llamaremos rama o línea de celdas. Si deseamos aumentar la capacidad del acumulador deberemos colocar sucesivas líneas de celdas en paralelo con las anteriores, lo que no modificara el voltaje de salida del acumulador, pero sí su capacidad. Por lo tanto, al realizar el montaje del acumulador, se debe comprobar que el conexionado serie-paralelo de las celdas es el indicado en el plano correspondiente, prestando especial atención a la polaridad de los bornes. También se debe comprobar que al conexionar el acumulador las diferentes filas en paralelo de celdas o vasos mantengan el mismo potencial, de manera que al interconectarlas no se produzcan desequilibrios de tensión o caminos preferentes para la corriente eléctrica. En el caso de utilizar baterías compactas, la forma de actuar es idéntica a sí lo hacemos con vasos o celdas independientes, salvo que en vez de trabajar con valores de 2 voltios por unidad, trabajamos normalmente con 12 voltios por batería. Ejemplo. Vamos a calcular cuantos vasos individuales de 2 V y 40 Ah necesitamos en serie y paralelo para montar un acumulador de 48 V se salida y una capacidad nominal de 1120 Ah. Vasos en serie = 48 V / 2 V = 14 Capacidad de la linea de vaos en serie = 14 * 40 Ah = 560 Ah Líneas en paralelo de vasos = 1120 Ah / 560 Ah = 2 2.2.9. Puesta en funcionamiento del acumulador. Cuando vayamos a manipular el acumulador debemos tener en cuenta algunas normas y formas de actuación para evitar accidentes y daños a la instalación. 2.2.9.1. Etiquetado. Cada vaso o batería del acumulador debe estar etiquetado, para asegurarnos de su correcta utilización. 2.2.9.2. Manipulación. Hay que tener mucho cuidado al mover las baterías y se debe evitar, la sujeción de las celdas o baterías por los bornes ya que les puede producir daños irreparables. Hay que prestar especial atención a la forma de colocar las baterías en las bancadas para evitar situaciones de inestabilidad y facilitar su colocación. Una vez puesta en marcha el acumulador, hay que evitar que los elementos metálicos de elevación se enganchen con los bornes y produzcan un cortocircuito. Además el aparejo de elevación debe disponer de protección de seguridad para atmósferas inflamables. 2.2.9.3. Proceso de puesta en marcha. Para la puesta en marcha del acumulador, hay que establecer los niveles de electrolito indicados por el fabricante y seguir el procedimiento adecuado para ello, que siempre viene claramente especificado en la información técnica. Normalmente el procedimiento consiste en ir añadiendo ácido a una cantidad de agua desmineraliza o destilada hasta alcanzar una concertación adecuada de ácido. La medida de la concentración de ácido se suele realizar con un densímetro, cuyo procedimiento de uso es muy sencillo. Normalmente los densímetros los suministra el mismo fabricante de las baterías. 2.2.10. Protecciones del acumulador. Una batería en cortocircuito puede proporcionar miles de amperios durante varios segundos. Para evitar daños irreparables en el banco de baterías, así como en el cableado, se necesita la protección de un fusible entre el banco de baterías y la carga. A este fusible se le denomina fusible de batería. Como los valores de la corriente de cortocircuito son muy elevados se necesitan fusibles especiales, ya que una violenta fusión del fusible puede convertirse en un proceso de soldadura eléctrica entre los dos contactos, obteniéndose una conexión permanente entre sus terminales, en lugar de una rápida acción de apertura entre los mismos. Además, dado que estos fusibles están ubicados dentro del cuarto de baterías, es importante evitar efectos secundarios durante el período de apertura, como la explosión del mismo o la formación de un arco eléctrico entre sus terminales, lo que podría provocar una reacción química violenta del hidrógeno producido por las baterías durante el proceso de carga. Un fusible que cumple con estos requisitos es el llamado limitador de corriente o fusible de tipo T. Hay dos tipos de fusibles utilizables en baterías: Los fusibles de acción lenta y los fusibles de acción rápida. El tiempo de apertura para ambos tipos de fusibles sólo difiere cuando la corriente alcaza el 200% del valor nominal. Todos los fusibles interrumpen el circuito fundiendo un trozo de conductor, lo que requiere el reemplazo de la unidad. Además del fusible de batería, se debe proteger el acumulador con un interruptor automático, que no se destruye cuando la corriente excede el valor nominal de trabajo del mismo. Este tipo de interruptores son los magnetotérmicos, en ellos el calor generado por la corriente excesiva actúa sobre un mecanismo sensible al calor, que abre el circuito. También se activan ante corrientes puntuales muy elevadas debido a un mecanismo magnético. Si se desea instalar un interruptor entre el banco de baterías y la carga, es recomendable utilizar un interruptor donde el fusible de batería esté incorporado. Los interruptores utilizados en el acumulador deben ser especiales, para evitar la formación de un arco eléctrico al abrirse el circuito de carga. Hay diversos tipos de interruptores con estas características, los más habituales son interruptores sumergidos en aceite, dentro de una caja hermética. La inmersión de los contactos en aceite, dentro de una caja hermética, impide la formación de arcos eléctricos, que pueden provocar explosiones. Otros elementos de protección del acumulador son los diodos de aislamiento del acumulador. Estos diodos impiden, en caso de necesidad que se produzcan corrientes inversas hacia el acumulador, y en caso de proceso de carga normal quedan anuladas. Además de los fusibles, interruptores magnetotérmicos e interruptores generales, las líneas eléctricas del generador deben estar protegidas contra sobre tensiones, producidas por descargas atmosféricas, mediante varistores, que deriven a tierra posibles corrientes parásitas. Como en otros casos ya mencionados, los varistores deben soportar tensiones 1,5 veces superiores a los valores teóricos de voltaje entre la línea eléctrica y tierra. |
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#3
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Joerr tocho tocho...
![]() Lo estudiaré, mi barco lo necesita. ![]() ![]()
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Cualquier deseo será mas difícil de cumplir cuanto mas lo pospongamos. |
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#4
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Si el señor tabernero, ve conveniente una compresion del texto, le ruego que proceda, ya que no he sido capaz de adjuntar el archivo y no se como comprimirlo en la web.
Pido disculpas por el tocho, pero como vereis el contenido merece la pena. Tambien tengo otras partes de la teoria, colectores, reguladores de carga, calculo de necesidades, etec , que son muy utiles. Si me explican como puedo subirlo y os interesa no teneis nada mas que pedirlo que con mucho gusto lo hare. ![]() ![]() |
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#5
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Para subirlo:
guarda todo en uno o varios archivos en tu PC y observa donde se guardan, despues cuando vayas a poner un mensaje hay un dibujito de un clip en el margen superior, lo pinchas y te pedirá que examines donde se guardó, esperas que suba y ya lo deberias tener adjuntado a tu mensaje ![]() ![]()
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Cualquier deseo será mas difícil de cumplir cuanto mas lo pospongamos. |
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#6
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"un regulador de carga baratito"
http://www.tutiendasolar.es/Regulado...eca-Steca.html Este soporta 8 amperios y dicen que vale 45 euros http://www.tutiendasolar.es/Regulado...eca-Steca.html Este soporta 6 amperios y parece que vale 33 euros |
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#7
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Gracias Finopinatar por tu exhaustiva exposición que será estudiada como merece. Tómate algo.
Agradezco también a Greisa el enlace para adquirir un regulador. Ya lo tengo en camino ¡y baratísimo!. ![]() Disculpad que no sepa dar "agradecimientos" segun las reglas de La Taberna, he mirado en "Funcionamiento" y sigo sin encontrar el icono para darlos. Por mi parte doy el hilo por concluido a plena satisfacción. ¡Que corra el grog para todos! ![]() Editado por Nicolao en 19-05-2011 a las 12:53. |
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