a mi me ocurría lo mismo, incluso hubo una época en la que se nos disparaba la alarma del detector de gas.
La solución fue muy sencilla: aplicarnos mejor en el uso del WC. Como te han apuntado anteriormente, una vez usado el WC, bombea suficiente agua marina, cierra la entrada de agua marina, vacía bien el inodoro (sigue dándole a la bomba aunque lo veas vacío para asegurarte que tendrás poco retorno) y si puedes echa un poco de agua dulce y vuelve a vaciar el WC a conciencia. No nos olvidemos que el agua marina estancada tiene más microorganismos que el agua dulce y por tanto su descomposición (y olor) se acelerará.
