Tu lo has dicho hermano, en tu relato se puede percibier muy bien el motivo de estos frecuentes despites y todo es por el relax y ausencia total de estress. Yo es algo que tengo asumido, cuanto mas relajado llego, mas posibilidades tengo de olvidarme algo. Realmente esto me preocupa porque alguna vez llevaré un disgusto pero bueno, que me quiten lo bailao. Sin ir mas lejos este ultimo fin de semana, domingo por la tarde, baldeando la cubierta oigo gritos en el interior del barco y es que casi inundo el camarote por el portillo lateral abierto (es que venía muuuuy relajado) luego cuando hubo que secar el agua ya espabilé. En otra ocasión (y esta fué mas serio) había repostado combustible que tenía en una garrafa que llevo de repuesto después de una hermosa jornada. ¡Como no! se me olvidó cerrar el tapón y ¿a que no sabeis cuando me percaté de que estaba abierto? en la siguiente salida con una bonita brisa y buenos rociones por la amura de estribor, menos mal que el tapón quedaba a sotavento y lo vi abierto por casualidad. La medicina para estos casos son unos buenos tragos fresquitos de rubio y espumoso jarabe
