Tuve la suerte de ser el penúltimo del grupo 3

La regata fue chunga, chunga, sobre todo el primer tramo hasta montar la boya de barlovento. Dos minutos antes de la salida enrrollamos tanto génova como mayor pensando que, por mucho que entrara un chubasco de viento, no subiría de golpe más de 20-22 nudos. Está claro que me equivoqué porque en el equipo de viento se alcanzaron los 30 nudos con puntas de 35. A duras penas pudimos enrollar aún más genova y mayor pero tampoco fue suficiente como para evitar unas escoradas descomunales. Como ya faltaba poco para montar la boya de barlovento, con el carro totalmente a sotavento y largada la escota de la mayor, aguantamos como pudimos. A partir de allí la cosas se pusieron más sencillas aún cuando había que tener cuidado con la ola que entraba casi por el través entre la 1ª y 2ª boya. La travesía de vuelta a Premià, una gozada.
Siento el percance del Dodifee. Pasé a escasos metros de ellos recién comenzada la regata y no pude parar a ayudarles porque mi barco a duras penas lo dominaba. Además me tranquizó ver que no había heridos entre la tripulación.
No sé si debido a las fechas en las que estamos pero, en mi opinión, hubo escasa participación. Tal vez la organización, a la que felicito por la iniciativa, debiera pensar en otras fechas.
Salud


