El artículo, a modo de reflexión, me ha parecido muy bueno.
Cuántos armadores de esloras grandes hay que no pueden navegar por no encontrar tripulación. Cuantos, también de eslora grande, que sólo lo emplean para pasar el día y encima para ir a la cala de al lado a comerse la paella. Cuantos sin experiencia se han metido en barcos que no se atreven a navegarlos o que les resulta muy caro su mantenimiento. Y así sucesivamente.
Pienso, y siempre lo he dicho en los hilos, que para empezar no hace falta eslora grande, sino todo lo contrario. Algo que resulte barato, que lo puedas manejar tú sólo y, sobretodo, que si lo rompes, pues... no pasa nada o pasa muy poco.
Pienso también que, a la hora de elegir la eslora definitiva, tienes que plantearte la no dependencia de nadie, que puedas manejarlo sólo. Ahí cada uno tiene su límite. Para mí, el máximo es un 35 pies. Mas allá, me queda muy lejos la proa y, a veces, hay que ir muy deprisa para controlar un amarre, el foque o cualquiera otra circunstancia habitual en la navegación.
Que sirva este hilo para los que empiezan y tienen recursos. Que no los malgasten en algo que les va a angustiar por sus dimensiones.
