Me acuerdo muy bien de Hog Island.
Crecían los pimientos a lo largo del camino, como si toda la isla fuera un gran huerto donde uno pudiera recoger cualquier cosa.
Me acuerdo también que mucho campo había sido dividido en parcelas que llevaban un número. Les preguntamos sobre eso a los del bar de Clarke Court Bay. Por lo visto había un proyecto de urbanización para sacarle partido a esa maravilla. Espero sinceramente que no lo hayan llevado a cabo. Un día, espero que no muy lejano, entenderemos que la verdadera riqueza es la conservación de la naturaleza en su estado más puro. El saqueo de esta belleza nunca es rentable a largo plazo.
Que disfrutes... y cuidado con los arrecifes del sur de Grenada

!!
