Queridos Cofrades. Creo que no me habré sabido explicar. Aún así, si he sido demasiado vehemente os pido disculpas. Para nada he pretendido enfrentar la vela de recreo con los que van más allá. A ver si explico lo que quiero decir. Los que navegamos en regatas de club o simplemente hacemos cruceros, incluso paseos de horas de duración, jugamos con nuestras mayores, drizas, escotas, estoppers, timones, etc. intentamos optimizar maniobras y, según nuestras posibilidades, mejoramos todo lo mejorable para que nuestro barco cumpla nuestros propósitos, incluso en algo tan importante como la seguridad. Así lo hacen también los astilleros cuando conciben un barco lo más seguro posible, fiable y optimizado. Pues bien, las experiencias de los que van más allá, de los que arriesgan hasta el límite, barco y equipamientos, e incluso sus propias vidas, contribuyen muchísimo a que nuestros barcos vayan evolucionando y mejorando, entodos los órdenes. En los paises que se lo toman en serio, un barco que colisiona con una ballena, es analizado en su estructura, daños y resistencias cuando toca puerto. Un Stopper que da problemas, no resiste una vuelta al mundo sin que ello se sepa, se analizan accidentes, salvamentos, negligencias, resistencia de las fibras vélicas después de millas y millas. Casi todos sabemos lo que es un Cunningham, pues eso, que ahora es de lo más normal, es un invento que un señor llamado así puso en práctica en una Copa América y la ganó. En fin, tan sólo quería decir que lamento el descuido de un país y una cultura de cara a la investigación y los que van más allá, y pienso simplemente que si la gente de a pié de la náutica no entendemos esto, ¿cómo lo van a entender quienes los gestionan?. Me dió pena que alguien dijera "yo me pago mi barquito y si Hugo Ramón quiere navegar que se pague el suyo" simplemente lo veo así. Y regatas de club, todas las que sean por supuesto, faltaría más, pero una cosa no quita la otra. Saludos!!!

