Hola Vertijean,
Creo que una de las claves del problema es esta: si hay mar suficiente delante y sabes que la borrasca durará poco, lo mejor puede ser intentar aguantarlo como sea y rezar por que no se rompa nada.
Suelo mirar a menudo cuál es la intensidad del viento real en el anemómetro, entre otras razones porque en portantes el aparente engaña mucho. Si ves que el real va subiendo, siempre mejor anticipar estas situaciones, está claro.
Por contestar a la pregunta de Atnem, nosotros nos vimos una vez en una castaña de esas, por descuido ya que el pilot avisaba claramente de esos subidones. Fue navegando entre Santa Lucía y Saint Vincent, un poco antes de llegar al norte de la isla. Nos pilló un vendaval de aleta a 50 nudos (sí, sí) con todo el trapo arriba. Mar de alisio, o sea que os puedo garantizar que la opción de orzar para reducir el trapo no nos pasó por la cabeza. Fue aguantar, ya que sabíamos que no tardaríamos en llegar al resguardo de la isla. De querer tomar un rizo, creo que hubiera sido complicado pero posible, gracias al carril de rodamiento, que en esos momentos justifica totalmente el precio que te gastas en él.


