Si no has navegado nunca, la verdad es que la edad no te acompaña para empezar. Deberás hacer trabajos y esfuerzos que son nuevos para tu organismo y que, en consecuencia, te cansarán. Ten en cuenta que en un barco no se hace mas que trabajar y trabajar y, si nó, al tiempo.
Con ello no te digo que no compres. Simplemente, te aviso.
Creo que tal limitación se subsana con la afición que tengas. Si es mucha, disfrutarás aunque te canses. Si es poca, acabarás jurando y aborreciendo del día que te hiciste armador.
