Originalmente publicado por serviola3
.... como dice Woqr " A la mañana siguiente.."
A la mañana siguiente, nos levantamos hacia las 9 de la mañana,la claridad que entraba por escotillas y portillos , hacían dificil seguir durmiendo.
Un día de sol y calor nos esperaba. Algunos tripulantes del Serviola, decidieron empezar el día con un baño en las cristalinas aguas de Rodas, mientras los demas arranchábamos el barco y preparábamos el desayuno. Después de que los avezados bañistas regresasen al barco una vez conquistada la playa y "puesta" la bandera, comenzamos un glorioso desayuno en la bañera del barco, a base de zumo de naranaja, Colacao, Cafes, bollería variada, y tomate con aceite. En la gloria estábamos, cuando empezo a moverse bruscamente el barco, las olas del Ferry que traia turistas al muelle , empezaba a incordiar nuestra pacifica y tranquila mañana de jueves.
Ante la llegada de varios ferrys en muy poco espacio de tiempo, decidimos levar anclas e irnos a la playa de San Martiño, es la isla mas pequeña de las Cies, la situada mas al sur.
Para los que no conozcan esa playa, os diré que es tan bonita o mas que la de Rodas. Unas aguas tranquilas, de color turquesa, una arena blanca y fina como pocas. Un sitio para perderse.
Bajamos a la playa , unos a nado y otros en el chinchorro, con víveres y viandas para comer en la playa. Varios paseos hasta las ruinas que presiden el costado izquierdo de la playa (visto desde el mar), con sus consiguientes baños porque el calor apretaba de lo lindo, nos abrieron el apetito. A las 13h ya estabamos sentados en la playa , preparandonos una estupenda comida. Cuando terminamos de comer, dejamos todo limpio, ningun resto que demostrase nuestro paso por la playa, que el próximo que lleguase la encuentrase como si la hubiese descubierto.
Una vez en el Serviola, pusimos rapidamente la toldilla y unos estupendos Gin tonics con mucho hielo y esos toques que dan los que saben prepararlos bien nos llevaron a un estado de modorra insuperable.
Los colores que reflejaban la luz del sol eran unos verdes turquesas preciosos, que combinados con las arenas doradas por el sol de la playa y el verde intenso de los pinos que jalonan la playa, hacen que sea un sitio dificilmente superable.
A las cinco y media de la tarde, estábamos levando anclas rumbo a San Adrian Cobres, pero eso es otra historia.
Seguire contando mas adelante.....
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