Re: Dejo de ser armador, pero sin dejar de entrar en La Taberna
Amigo Garraf, aunque tengas que vender tu barco, siempre permanecerá el vínculo con el mar. Ese vínculo es indestructible, te acompañará siempre.
Mira el mar, huele el mar, pasea por los puertos, disfruta de "otros" (los barcos de los otros, los que te han ofrecido y te seguiran ofreciendo) barcos, visita con frecuencia tu isla de recuerdos náuticos.
Yo también me tuve que desprender de un barco, el Quirón; siempre llevaré ese nick.
Brindo por los que te han ofrecido su barco.
__________________
"Lo que está en mí, está en todas partes; lo que no está en mí, no está en ninguna parte" Sutra budista.
|