Otra foto.

Foto: Ràdio Palamós
Por cierto, la pequeña edificación del fondo es la barraca de Cala Estreta, un elemento patrimonial característico de aquella costa, ahora mismo la única que queda de su género. Refugios de pescadores, abiertos a todo el que lo necesitara, con su provisón de leña, agua, aceite y sal. El que podía, reponía vitullas y el que tenía necesidad, las consumía. Libertad, solidadridad y respeto.
El libro gordo te enseña,
el libro gordo entretiene,
y yo te digo contento,
hasta la clase que viene.