Qué suerte, poder disfrutar finalmente del Saltillo. Cuando estudié yo, el pobre estaba amarrado a la boya, y en la naútica, que dependía de Fomento, no había dinero ni para calefacción. Así que empezamos con manifesataciones (de todas las naúticas ) y al final se fué arrelando. El Saltillo salió adelante gracias al empeño del Sr. Fernando Cayuela, posteriormente director de la naútica, que creó una asociación de amigos del Saltillo. Todavía me acuerdo de verle subir la ría camino del astillero por primera vez. Luego acabé la carrera y se acabó. Vamos... que no lo caté arreglao.

Felicidades a los que lo habeis podido disfrutar.
