Bueno, la vida al menos te ha llevado por derroteros que te han permitido tener contacto con la mar. Mi problema es que he nacido con agua salada en las venas, pero en secano y sin muchos recursos relativamente hablando. Acabo de hacer el examen de PER y muchas veces me desanimo al ver el tener barco cómo algo tan lejano, pero es ese espíritu, esa sal que corre por nuestras venas, ese agua que inunda nuestra alma lo que nos impulsa a luchar, a luchar para encontrarnos solos con nosotros mismos en la inmensidad azul...a luchar por la libertad...
Quiera Dios que algún día nos encontremos en las aguas del Mediterráneo, cada uno en nuestro barco y podamos brindar por nuestro maldito pescuezo pirata.
Salud
