Nochero amigo!
Me siento con tus relatos totalmente identificado, eso de que el faro te saluda, la sombra de los acantilados...la tierra a lo lo lejos, los ruidos del casco...pues si hermano es la vida en estado puro, unos privilegiados que nos hace respirar el aire de otra manera y saber valorar otras cosas que para alguien que vive en nueva york a 1000 por hora lamentablemente no puede imaginar ese momento de no por solo estar en la mar, sino encontrarse con uno mismo en el lugar y preciso instante de ser feliz con lo que por eso estamos aquí en este planeta, para nosotros planeta agua claro.
Un abrazo!

