Las grandes (y pequeñas) compañías farmacéuticas, saben a ciencia cierta que son los "dueños" del dolor, del bienestar, casi de la felicidad de los que andamos por este mundo. Y lógicamente se afanan en vendernos todo aquello que es fuente de beneficios (para ellos). Se afanan bien; con publicidad real y de la otra. ¿Cual debe ser el margen de las pastillitas que venden para el gripazo para que puedan soportar los costes de una publicidad machacona en todo tipo de medios?
Pero bueno, la culpa no es exclusivamente de las Cias. Nosotros colaboramos bien, muy bien. Nos lanzamos a buscar todo tipo de remedios para males reales o imaginados, y somos absurdamente crédulos con una publicidad que esta ahí justamente para eso, para vender.


