Sólo los mejores son capaces de sobrevivir en circunstancias extremas a un temporal deshecho como "Dirk" como nos cuenta BERNARD STAMM tras ser rescatado junto con su tripulante de su imoca a punto de hundirse en el Golfo de Vizcaya. Tras vía de agua masiva e incontrolable, solicitaron asistencia; no pudieron ser rescatados por el helicóptero movilizado debido al estado de la mar y finalmente lo fueron por un buque mercante que se desvió a tal fin. Final feliz para una emergencia que en su lado positivo nos enseña que tripulaciones expertas son capaces de hacer posible lo "imposible". No hay barcos ni mares grandes ni pequeños, lo son sus tripulantes!!