Pues sí, yo creo que tienen "alma", o que algunos de nosotros le damos parte de la nuestra.
Yo, a mi barco, lo encontré abandonado y triste, y desde el primer día, hablé con él: "no te preocupes, ya estás a salvo", le dije. "lo sé, y yo te daré buenas millas", me dijo...y hoy en día seguimos hablando: navegando, fondeados, cuando tenemos una avería,...cuando hace mal tiempo y está amarrado, voy a verlo, pero no sólo por revisar amarras, me siento en el pantalán frente a él, lo miro, me mira, "hablamos"...

Hace un año lo puse en la 6ª, y mi mayor preocupación era la sensación de tener que "prostituirlo"...

, pero hablé con él, y me dijo que no me preocupara, que lo entendía..."son malos tiempos para los humanos, eh?", me dijo...
Y soñamos juntos con conocer nuevos mares, nuevos fondeos, nuevos vientos.
