Cita:
Originalmente publicado por movil
Simplemente una pequeña reflexión para los que están en contra de los avances tecnológicos....
En la boca de la Ría de Vigo yace un mercante que en enero de 1921 salió a las 20h (de noche) con niebla cerrada, rumbo hacia Sevilla (en el accidente no se perdieron vidas afortunadamente). Chocó contra un conocido bajo probablemente por un error de estima.
Gracias al GPS, el radar y otros instrumentos, esos accidentes son cada vez más raros. La náutica es pura tecnología. Toda ella, no solo el plotter y la sonda.
Eso no quita que haya que conocer otras técnicas y herramientas, porque todo puede fallar, pero seguro que el sextante fue considerado en su momento un gran avance y alguno insitía en que había que saber usar el astrolabio, ja ja ja.
.....todo es cuestión de perspectiva
Unas birras para todos! 
|
Las estadísticas son claras, el radar no hizo disminuír los accidentes.
Yo lo veo de la siguiente manera: tengas los instrumentos que tengas siempre tendrás que dejar un margen para el error, con una posición de sextante tendrás que dejar un margen de una milla, o la que consideres dependiendo de la calidad de las alturas; con un GPS también tendrás que dejar un margen puesto que tal vez la carta no esté bien y esa roca se colocara en la carta con una marcación y una distancia, por ejemplo...
Si mantienes los márgenes no hay problema, si tu posición no es buena, esperas o te aproximas con precaución hasta que vas reconociendo tu posición y sin tomar nada por asegurado, obligándote a dudar de lo aparente, hasta que todos los datos se corroboran y consigues llegar con seguridad adonde te proponías.
Los problemas aparecen cuando das algo por sentado y por H o por B, estabas ante una impresión errónea, y además, no habías dejado ningún margen para rectificar ese error con el que no contabas, las baterías han hecho plof, esa carta no traía la granja marina que pusieron el año pasado, las rompientes eran más fuertes de lo imaginado...
Dudar, dudar, e ir navegando siempre con margen...
