Otra buena.
Cuando me he visto en apuros (soy trapero) no me da ninguna vergüenza renunciar un poco a la fé verdadera y hacerme tractorista (o mixto, por no decir amariconao

).
El caso es que a motor y vela, no debes ayudarte de motor si la velocidad del barco es superior a la que el motor te daría por sí mismo, porque entonces va sufriendo ya que el agua corre más que las palas de la hélice, que al final no están empujando nada, sino siendo frenadas. Conclusión: CALENTÓN, alarma y cambio de rodete (por insuficiencia, no por el calentón).
Moraleja no leída en los libros: No te ayudes del motor si estás casi en la velocidad que te daría el motor sin viento. ( El mío máximo 5 nudos).

