La libertad de uno mismo tiene su límite donde empieza la de los demás, y no creo que nuestros calzoncillos tendidos, calcetines, camisas y toallas ondeando al viento constituyan la mejor imagen. No me imagino ver en Alemania o en Suiza o en Inglaterra coladas ondeando al viento en los balcones de nuestras ciudades, imágen que muchos tenemos bien presente de nuestro país.
Si poner um mínimo de orden y decoro en nuestros puertos es de "pijos", pues chapeau para los pijos.
Lamento quizás decir algo impopular, pero en éste país, con menos colillas y papeles por el suelo, con menos motos con su insolente tubarro, con menos coladas al aire, y con un lenguaje algo más cuidado del que actualmente "mola",se viviría mejor.
Un brindis para la concordia, y saludos cordiales
