Al final, esto será un asunto de arquetipos. Unos desean parecerse a Bernard Moitessier y otros a Sir Francis Chichester.
Bernard cuenta que sabía el tiempo que iba a tener observando la mayor o menor rigidez del trapo de cocina (sólo tenía uno y jamás lo lavó). En vez de radio transmitía mensajes con un tirachinas y, en general, su aspecto se podía calificar de "grasiento", como su trapo de cocina. Pero era un gran marino.
Sir Francis llegaba siempre planchado y aseado, incluso tras batir el récord del Cutty Sark en los rugientes 40º durante un montón de días. Hasta llevaba a bordo un grifo de cerveza, para beber cómodamente y sin descomponer la figura. Gran marino también.
Pero la mayoría de nosotros tan sólo nos parecemos a nosotros mismos o, como mucho, a ciertos arquetipos que tienen más que ver con carromato y mercadillo que con navegaciones imponentes o, en el caso contrario, con el petrimetrismo y la lechuguinez de ciertos salones en tierra firme.
Admiro a Bernard como marino, pero preferiría no tenerlo como vecino de amarre. No hablemos ya de sus posibles caricaturas.
También las caricaturas de Chichester pueden ser cargantes, pero al menos siguen la tradición de orden, limpieza y estética que en otros tiempos tuvo la marina.
Qué bueno es discutir cuando, como hoy, no tengo nada mejor que hacer!
